Por el precio de un Frigopie, mucho más divertido a la par que con peor sabor puedes tener el magnífico libro inspirado en el blog. Pulsa en este enlace y disfruta: Si lo sé, no crezco: Las historias de MundoAcido Aprovecha esta oportunidad de leer el libro del que todos están hablando y cuando digo todos me refiero a algunos miembros de mi familia.

02 mayo 2011

La tortura cura

"Siéntate bien". Todos los que trabajamos sentados en oficinas escuchamos este mantra que nos van diciendo que nos quejamos de la espalda o cervicales; como si fuera tan sencillo eso de sentarse bien cuando el pc se empeña en hundirte en la miseria, no es por gusto, es que tu posición refleja tu estado de ánimo.

Llegué al punto, no hace mucho, que tenía las cervicales como pelotas de golf y siempre mareado como si me hubiera bebido una cerveza (es que yo tengo muy poco aguante). La cosa no podía continuar así, decidí hacer algo y empecé a quejarme. Poco alivio encontré así que, por el bien de la gente que me rodea, decidí dejar de quejarme y pasar a la acción. Busqué en mi agenda y bajo la "B" apareció Brian como descripción "Osteopata".

Un osteopata es un médico, que formado en las buenas artes de la tortura, sabe parar antes de la fina linea que separa la tortura de la cura.

Llegué a la consulta de Brian. Cogí el Pronto, porque esto da igual, puedes ir a cualquier médico del globo terráqueo que siempre podrás leer un pronto antiguo. Estaba yo muy interesado porque parece que Chayo se separa de su novio o se casa con el, Chayo sonrie mucho (entonces posiblemente se case). Sale Brian.

- Ya puedes pasar - Me dice Brian, con ese acento que tienen los ingleses que han aprendido castellano. - Quitate la camisa y pantalones.

Los medicos son de ser muy directos, ni un besico, ni una carantoña. Pantalones fuera pierdes toda la dignidad.

- ¿Qué te pasa David?
- Me duele la cabeza - me toca la cabeza - me duele la espalda - me toca la espalda - y las cervicales - aqui me coge las manos, las pone sobre mis rodillas con las palmas hacía arriba (yo estaba sentado sobre la camilla) y me coge de las manos como si fuera a confesarme su amor, y que un inglés se me declarará no entraba en mis planes, pero estaba semi desnudo y sin dignidad.

Sin previo aviso me giró el brazo sobre la espalda como si me estuviera detuviendo, me coge del hombro y me lo cruje.

- Vamos ha arreglar todo lo que no me gusta - pues va a tener faena chaval, pensaba yo. - Tienes que cuidar lo que comes tumbate boca abajo - me muevo y camino a tumbarme me cruje las muñecas - porque lo que comes afecta a lo que eres no hagas fuerza - y me cruje las rodillas - porque si comes mierdas pastas ahora cuidado - me coge de los tobillos e intenta desenroscarlos, yo intenté decirle que hoy había ido con los de verdad y que no se sacaban.

Tras unos cuantos crujidos y dolor variado me dice:

- Bueno ya puedo comenzar - Todo lo anterior había sido como el calentamiento. - Nada de pan, no comas pan - me coge la nuca.
- Es que el pan lo hago yooooooo - Me coge como si fuera Steven Seagal y me tantea para ver si puedo verme el culo sin espejos.
- Haces pan no hagas fuerza o te haré mas daño - Esto es como si me hubiera dicho no respires o te dolerá más. Es imposible no ofrecer resistencia cuando sientes que te van a arrancar la cabeza y dartela en una bolsa del Pryca. - Pues si haces pan entonces bien, ¿Que le pones al pan? Ahora no te muevas echa aire...
- Le echo huevos, aceeeeeiiiiiiiiite - Cocina extreme, yo no puedo dar recetas mientras me rompen la espalda.
- La espelta es muy buena ahora te va a doler - Cuando no has llorado porque eso gastaría la poca dignidad que queda al estar en calzoncillos no ayuda saber que eso no había dolido. Entonces me clava el indice en el musculo que va del hombro al cuello y fue una explosión de alegría. - ¿Has probado la espelta o el centeno - y se quedó esperando mi respuesta.

Es una experiencia mistica, estaba descubriendo el dolor. El dolor llega con fuegos artificiales. Veía flashes y me costaba respirar, la pierna se me estaba encogiendo y el brazo se me había dormido y este buen hombre me pregunta por la espelta. No me plantee mandarlo lejos porque ya me había demostrado que no me había matado porque hoy no le apetecía y quien soy yo para hacer cambiar a un hombre sus preferencias, así que hice lo que de todo buen torturado, confesé lo que el torturador quiere oir.

- El centeno es bueniiiiismo - el dolor alarga las i - y la espelta no la he probado pero juro que compraré en cuanto salga de aqui y me alimentaré solo de ella si eso es bueno.

- No comas carne roja - y se me subió de rodillas en la espalda y sonó como si tuviera costillas pirotécnicas.

Me cogió de las cervicales otra vez.

- Ahora voy ha hacer que te duela la cabeza - Cuando ya esperaba un mazazo en la frente, me tocó las cervicales y comenzó una de mis cefaleas con todo su esplendor, un dolor que me atravesaba el cerebro como si quisiera salir por los ojos. - Ahora se va - y comenzó a apretarme la base del craneo hasta que vi una luz, un tunel lleno de gente que decía "no vengas" y el dolor desapareció.

-Bueno pues ya está, vistete y fuera ya te cobro.

Pague treinta y cinco euros por al sesión y no han vuelto los dolores de cabeza y las cervicales aguantan.

Que secretos encierra el cuerpo que hacen falta las torturas para sacarlos.

01 marzo 2011

... y van ¿Cuantas?

Hará cosa de un par de meses hice algo que en un mal día te provoca un trauma, me pesé. La bascula y yo no tenemos una buena relación, es como el chaval que te quita la merienda en el cole. Sabes que está ahí pero no te acercas porque nada bueno te va a traer.

El caso es que me pesé, tras validar que había subido yo solo y que con mi peso dividido en partes iguales podía formar una pequeña comunidad de hobbits dispuestos a vender anillos en tiendas de ¨Compro Oro¨, decidí que tenía que hacer algo. Lo primero que se me ocurrió fue dejar de hacer, dejar de comer tanto vamos y tras un mes de lloros y ausencia de chocolate me apunté al gimnasio, otra vez.

He estado un mes corriendo en cintas, peleándome con maquinas de steps, pedaleando en bicicletas estáticas. Normalmente la gente que frecuenta mi gimnasio tiene las inquietudes intelectuales de una polilla, si brilla mola. Pero si te paras a pensar te empiezan a dar pena los hamsters, estas ahí pedaleando hasta echar los pulmones por la boca para no moverte nada, corres hasta que los gemelos se te suben a los glúteos para que la maquina pinte otra linea roja.

Ayer me atrevía a hacer una clase dirigida, CTC se llama. Vendría a ser algo a si como Condicionament Total de Cos o Acondicionamiento total del cuerpo. Fui con un amigo. Él está bastante mejor de forma que yo, cosa que no es extraña porque para encontrar a alguien que estuviera peor tendría que buscar en geriátricos.

Las señales hay que saber interpretarlas, si en un clase solo hay dos chicos y tú eres uno de ellos, eso es una señal. Las mujeres dan a luz, sacan niños de cuatro quilos, tienen movimientos hormonales que convertirían a Bruce Willis en la señora Doubtfire, ellas están acostumbradas a sufrir y al dolor. Pero no atendí a las señales.

Me coloqué junto a la pared, casi en el hueco que anteriormente había ocupado esa especie de alfombras azules que han absorvido el sudor de generaciones y allí donde me viera demasiado me coloqué junto a mi amigo.

El monitor empezó a hablar:

- Hoy haremos monmonmonmonmonmon - no oia nada. - monmonmomnomnnmancuernas y sobre todo monmonmon inferior monmonmon monmon usar. VENGA COMENZAMOS. - Y puso la musica a un volumen que convirtió la clase en subwofer de discoteca de titanes.

Frente a mi habia colocado un step y una alfombra azul de esas, lo mismo que la chica de al lado. Ella se sento de cuclillas sobre el step. Yo también. Se levantó y yo también. Era como volver a los cinco años.

- Tocando - dijo el profesor

Miré para ver que habia que tocar, me tenía que ir haciendo notas mentales para ir recordando. Nota Mental 1: Tocar significa pataditas con la punta del pie al step. Nota Mental 2: Una patada con la intensidad inadecuada manda el step bajo los pies de la chica de delante.

- Al centro y momnmonomon - Me estoy quedando sordo.

La chica de al lado vi que subia alternativamente con los pies al step y yo a imitar. La cosa fue variando a ahora subo con los pies juntos, ahora solo con un pie, ahora patada, ahora encojo.

- Al centro, patada, monomonomonmon, vuelta a comenzar, me bajo, corro en el suelo. - El profe se había vuelto loco.

Nota Mental 3: El numero de pasos consecutivos que soy capaz de retener se limita a uno.

Cuando me giraba a mi derecha estaba la chica que imitaba y podía hacer mas o menos la mitad de lo que se tenía que hacer pero al girarme me encontraba cara a la pared y la pared, pese a ser muy fácil de imitar no me servia en exceso.

Detrás de mi se había colocado una chica que claramente estaba ahí por los mismos motivos que yo, perder peso. Empezamos los ejercicios con mancuernas, yo cargaba con cuatro quilos y teníamos que hacer un movimiento parecido a tener que remover un puchero de manteca de 50 kilos. Justo en el momento en que la inercia era máxima, mis brazos se extendían hacia la izquierda, manos juntas, veo aparecer junto a mi hombro la cara de la chica que había decidido cambiar de alfombra. Mis manos ya iban para allá y no iba a ser una cara poco agraciada lo que las pararan. Mi cerebro intentó pararlas, peró la cobertura no era buena y no llegó ninguno de sus mensajes. Mis manos cargadas con dos mancuernas de cuatro kilos siguieron su inexorable camino hasta encontrarse con la frente de la chica. Si hubiera podido hablar me hubiera disculpado. Cuando tienes que acordarte de que tienes que respirar, el sudor te empapa los ojos y tienes que fruncir el ceño en un intento por evitar el escozor de ojos, por no hablar de los gruñidos caninos de forzar musculos que solo habían servido hasta ahora para cargar las bolsas del carrefour, te das cuenta de que tu expresión no expresa la mayor humanidad y compasión. Pese a que le intenté poner la mejor de mis miradas de perdón creo que mi expresión reflejaba más ¨Te mataré a golpes de mancuerna, estoy todo loco¨.

La clase siguió, hoy tengo ahujetas pero estoy contento, lo mismo repito y todo.

13 julio 2010

Los niños

Los niños son sorprendentes, bueno en realidad sorprendente es que todavía haya gente que se anima a tenerlos. Vaya por delante mi admiración y más sentido pesame, que su tranquilidad descanse en paz.

No es que no me gusten los niños, me pasa como con el brocoli nunca lo he probado pero algo me dice que no estamos hechos el uno para el otro.

Por ejemplo, estuve con un par de niños de dos y ocho años, hermanos entre sí. Estabamos en la montaña y, como muestra de que todavía su intelecto no era muy desarrollado, parece que les caí bien. La montaña estaba llena de caracoles y esto les hizo mucha gracia.

Al poco me trajeron un caracol.

- Toma un caracol - me dijo el mayor

- cacool - decía la pequeña.

Nunca sabes donde puedes estar dentro de veinte años y en previsión de poder usarlo en un futuro guardo cualquier dibujo o pequeño que me haya hecho un niño, pero no iba a guardar un caracol MUERTO.

- ¿Saldrá? - me preguntó y no iba a ser yo quien le abriera los ojos de la dureza de la vida a un niño de ocho años

- Noooo, está durmiendo dejalo aqui.

A los diez segundos me trajero otro caracol, muerto también.

- Un regalo, haz que salga. - Por alguna extraña razón los niños creían que tenía algún tipo de influencia sobre el comportamiento caracoril.

- Nooo, es que es la hora de la siesta y están todos durmiento, no me traigas más caracoles hasta que estos se despierten.

- Vale -me dijo y tras un minuto me vino con otro caracol semi chafado.

- Este duerme?

- Este se ha mudado a otra casa, vamos a tirar la casa vacía.

Tras cinco o seis caracoles más, muertos todos. Tenía dos opciones: 1. Denunciar el genocidio al tribunal de la Haya, 2. Abrirle los ojos al pobre niño.

- Mira al final parace que es demasiado sueño para un caracol. No han podido sobrevivir y un pajarito se los ha comido.

- Te voy a buscar otro caracol.

- No traigas más caracoles, por tu madre, no me traigas más caracoles, vamos a enterrar estos y les daremos sagrada sepultura.

- Vamos a buscar flores - La muerte masiva de caracoles no le afectó demasiado así que nos fuimos a buscar flores. - A lo mejor hay caracoles.

- Seguro, pero no te prometo nada.

- ¿Qué es prometo?

- Busquemos caracoles.

- Ten una flor - me dijo dandome una margarita previamente pisada y llena de unos bichos negros que ocupaban desde el tallo hasta el polen.

- Gracias, pero la dejaremos aqui para que se la coman los caracoles que hayan sobrevivido.

Y así seguimos todo el día. Pero no es solo que los niños sean como son, es que te cambian la vida de una forma peculiar. El otro día iba por la calle tranquilamente cuando a mi espalda escucho:

- A mi voz, no os movais hasta que yo os lo diga. - Me quedé quieto sin girarme intentando imaginar que estaba pasando. - Juntaos, juntaos. Cuando os diga bien juntos vais hasta la otra acera. - La voz era de una mujer, una mujer que se hubiera pasado las últimas tres noches viendo conciertos de los Bee Gees. Tenía una voz y un tono de los que arrugan la más dura de las resistencias.

Junto a esta madre iban tres niños fecundados por el mismo Atila. La madre era de una juventud insultante, de esas edades que te hacen restar la supuesta edad del mayor de sus retoños y preguntarte si es fisicamente posible que sea su madre.

Tras los gritos la madre me lanzó una mirada de chacal. Una mirada que claramente decía: "Estoy educando a los que saquearan tu piso, grito porque quiero y porque estos engendros solo responden si mi tono no baja del rugido de un dragon".

Conozco a padres de niños normales también, pero son los menos... Con cariño

31 mayo 2010

Los necesitas

Cuando tienes perro aprendes muchas cosas. Te das cuenta de que ellos no tienen un mal día, que no te guardan rencor, que en realidad la palabra lealtad la inventaron pensando en un perro y que después se dieron cuenta de que estaría bien que hubiera humanos que la tuvieran.

Cuando tienes perro ves que tienes un compañero que no te da mucha conversación pero te permite hablar horas seguidas. Que lo mismo no se entera de todo lo que le explicas pero te presta más atención que muchos que en principio si te entenderían si quisieran. Sabes que el arrepentimiento es un sentimiento humano, pero cuando ves a tu perro como se lamenta después de haber "hecho alguna de las suyas" no te cabe lugar a dudas de que está implorando tu perdón.

Un perro te enseña que cuando alguien está mal no necesita que le cuentes rollos, ni que te tires horas y horas diciendole lo mucho que la entiendes, lo que se necesita es un beso y sentarte al lado y compartir el dolor. El perro estará a tu lado, incluso sabrá si lo que necesitas es espacio y se pondrá a cierta distancia, mirandote, eso sí, por si en algún momento ha de ir a por ti.

Un perro puede ser muy pesado queriendo jugar contigo, pero si le dedicas un rato es capaz de arrancar una sonrisa a una estatua.

Un perro es una compañía fiel, pero ¿Qué somos nosotros para él? Cuando tienes perro has hacerte esta pregunta de vez en cuando, depende de ti.

Me han hablado de unos perros que están deseando ir contigo hasta el infierno si hiciera falta, que quieren jugar contigo y dejarse la vida por hacerte compañía. Ellos han tenido una vida dura, pero da igual porque cuando estén contigo te arreglaran la tuya. Creo que no les importará demasiado si te saltas algún capítulo de "El encantador de perros", tampoco te echaran en cara si les hablas como si pudieran entenderte. Eso sí, tu no sabes como se ponen con un premio.

Te los presento junto con las palabras que nos cuentan uno de sus cuidadores:


NOMBRE: CORRECAMINOS
PROTECTORA: Animals Sense Sostre, Vallirana
FECHA NACIMIENTO: 1/12/2005
FECHA INGRESO EN PROTECTORA: 15/10/2007
RAZA: MIX
Correcaminos es tímido y tan normal que pasa desapercibido, quizás sea esta la razón por la que lleva casi 3 años en la protectora, nadie le ha dado todavía la oportunidad para conocerle y descubrir que detrás de su carácter reservado se encuentra un peludín noble y cariñoso con unas ganas infinitas de encontrar un hogar. ¿Le quieres dar esa oportunidad?



NOMBRE: PECAS
PROTECTORA: Animals Sense Sostre, Vallirana
FECHA NACIMIENTO: 1/1/2006
FECHA INGRESO EN PROTECTORA: 1/12/2007
RAZA: POINTER MIX DÁLMATA

Soy un peludín super social, me encantan las personas y sobretodo que me acaricien. Soy juguetón y correr me fascina, por eso sería ideal para una persona a la que le le guste correr, ir en bici o pasear por la montaña. Llevo casi 3 años en la protectora esperando un hogar, mis amigos los voluntarios me ayudan en lo que pueden, pero yo no pierdo la esperanza de encontrar un hogar calentito dónde me quieran y me mimen mucho. VEN A CONOCERME !!!

¿Crees que puedes hacer algo por ellos?

Ellos ya han conocido a personas de la peor calaña, ahora necesita a una buena persona. Si eres tú o crees conocer a una dimelo.

En caso de que eso se convirtiera en una cadena, me gustaría que nunca nadie dudara de lo que estamos comenzando ahora. Esto es real, hay alguien que tiene un amigo y no lo sabe. Hay alguien que necesita tener la compañía que ellos pueden darle.

Espero que me digais algo, pasad la noticia solo a buenas personas.

27 mayo 2010

Metro pole dancing

Hay gente que está muy perjudicada, no voy a descubrirlo ahora. El problema viene cuando dos con la inteligencia justa para manejar los pulmones se juntan, civilizaciones enteras pueden desaparecer.

Ayer en el metro dos tuve la suerte de ver una conjunción de personas de inteligencia distraida que fue como ver el Haley, se que en mucho tiempo no la volvere a ver.
Estaba sentado en el metro leyendo mi libro, escuchando a Queen, cuando empiezo a escuchar "musica". Me fastidia sobremanera la gente con el movil por la calle escuchando música para todos, sobre todo si escucho su música por encima de la que estoy escuchando con mis auriculares. Interiormente empecé a maldecir al del movil y al fabricante del movil que le pone unos altavoces que ni en Scorpia, pero que equivocado estaba.

Al poco pasa por mi lado una chica de nacionalidad indefinida. Enfundada en un top rosa, que era fisicamente imposible que cediera un milimetro más, y unos tejanos. Tras ella iba un ser. Lo primero que llama la atención era la altura, a pesar de que era lo único sobre lo que no se le podía culpar directamente. Un chaval del tamaño de un hobbit pequeño avanzaba tras ella. El pelo engominado, gafas de sol de tipo mascara o tipo Isabel Pantoja y una camiseta de lycra que convertía al top de su compañera en una prenda holgada. En la camiseta se podía alguna palabra escrita con lentejuelas, pero al faltar bastantes era como si la hubieran escrito con prisas. El playmobil discotequero iba empujando un altavoz como de estadio de futbol. Se ponen delante mio. Iban a tocar algun instrumento, e iba a ser un instrumento muy pequeño.

- HOLA A TODOS - Espeta el pitufo maquinero y le da al play de algo encima del altavoz, empieza a sonar un sample de reggeton o se le había roto el cacharro, cualquiera de las dos opciones era aceptable. - DALEDALEDALESISISISISIDALEDALEPORQUETUSABESQUEMEGUSTA - El extra de las supernenas estaba cantando.

Mientras la mujer en un top rojo encajada se puso a bailar "pole dancing" o lo que es lo mismo tipo de baile que se hace cogida a una barra en bares donde hombres en estados etilicos lamentables reinventan el concepto de hucha e intentan poner dinero en diferentes partes de la poca ropa que lleva la bailarina. Pero había varios problemas que tenía la bailarina del metro:

1. Bailaba como si los movimientos se los hubiera enseñado o un ciego de nacimiento o alguien que la odiara.
2. A pesar de que el top no limitaba sus movimientos, un tejano no estaría hecho del tejido más elastico y flexible.
3. La barra no llegaba al suelo, sino que llegaba a un asiento
4. El vagón iba lleno y al comenzar apenas tenía sitio. Con lo que los movimientos se limitaban a los que haría una cobra ensayando para golpearse la cabeza con una barra de metal. Al poco de comenzar la gente ya le hizo sitio, más que nada para que las camaras de sus moviles pudieran enfocar bien.

El espectaculo duró una parada, pero no me equivoco si aseguro, que siempre estarán en nuestros corazones.

26 abril 2010

De urgencias... otra vez

Todos tenemos un don. Como un superpoder del que no tenemos control y que aparece solo en una momento muy concreto: cuando nos caemos. Si te caes, este poder sobrehumano te controla, y da igual que te hayas roto las dos tibias de fractura abierta, te levantas y tras dar un par de pasos te hace decir "Estoy bien".

Este sabado por la mañana reinventé lo que sería bajar las escaleras como una vedette, una vedette de 50 años que se hace los carajillos un poco cargados. Alguien había sembrado la escalera de panfletos de publicidad. Esquivé un par, me despisté, pisé uno y empecé a buscar mi centro gravedad mientras este se alejaba de mí, aguanté hasta el final de las escaleras pero en un alarde de agilidad digno de trapecista del circo del sol caí con el pie de lado sobre el canto exterior. No llegué a besar el suelo, pero comenzando en el tobillo pude notar a todos los huesos aprovechando para testear su elasticidad, el resultado de los tests no fue bueno.

El superpoder que mencionaba me controló por momentos y evitó que llegara al suelo y, que pese a tener el tobillo como si hubiera estado jugando a futbol con bolas de petanca, me girará para asegurarme de que nadie me había visto bajar las escaleras a lo Massiel en la fabrica de Anís del mono. No había nadie salvo unas cuantas decenas de caras que me miraban desde el suelo, la publicidad era de Clinicas Vitaldent, con lo que un pequeño grupo de personas sonrientes de dientes blancos como la cal y pomulos holluelizados me miraban riendose de mi dolor, que ellos mismos habían provocado. Les maldije, a ellos, a sus dientes falsos, a los dentistas en general, al tio que llama dice "Correo comercial" y los tira por todas partes, a la teleoperadora sudamericana que intenta que me cambie a movistar (Ella está siempre presente en mis maldiciones).

Al llegar a casa hice lo que todo buen lesionado tiene que hacer. Bolsa de hielo (en mi caso fueron unos guisantes congelados), friega de Voltarén, Ibuprofeno, pruebas de caminar. Pero la cosa empeoraba así que fuimos a la clinica Delfos.

Llegamos y nadie en recepción
- HOLA!! - dije
- ¿A quien saludas?, no hay nadie - me dice mi mujer
- A los ordenadores, es que los informáticos siempre lo hacemos.
Sale una mujer joven, con la actitud del que acaban de sacar de una siesta de pijama cuando estaba teniendo un sueño precioso. Le doy datos y me manda a sentarme al rincón de pensar. Al poco me llama otra enfermera. Me mandan a un box y me siento en un tamburete. Por el estado del tamburete era el que había usado Montserrat Caballé para cambiar las bombillas todas las lamparas del Liceo. Intento ajustarlo (algún día tengo que perder la manía de intentar arreglar las cosas, más cuando nunca lo consigo).
Viene la enfermera.
- Sientante en la camilla, el tamburete es para el medico - Se ve que siempre ha habido rivalidad y celos entre el colectivo de enfermeras y médicos. Por qué para reservarle ese tamburete a alguien expresamente es quererle muy poco.
El médico muy correcto y discreto. Una doctora chilena y las enfermeras ¡Madre mía!
- ¿CUANDO JUEGA EL BARÇA? - Grita la dra. chilena
- A LAS OCHO CONTRA EL INTER - Le grita una enfermera que tenía al lado, que parecía que para merendar se había comido a Messi.
Aparece la enfermera que desperté de la siesta
- Estoy echa polvo y todavía no he comido, me estoy guardando dos galletas para merendar a las seis
- ¿SI ME LAS COMO YO? ME MATAS. YO POR MIS GALLETAS MA-TO. - Grita la enfermera zampabollos. Posiblemente la broma de la Esteban no la había hecho nadie.
Llega un celador, preocupado por los gritos
- ¿Qué pasa por aqui?
- QUE xxx NO HA COMIDO TODAVÍA Y DICE QUE POR SUS GALLETAS MA-TA. - El tono era el de Camacho en un mal día de sus jugadores. Por no hablar de que en realidad la broma la había hecho ella. - ¿CUANDO JUEGA EL BARÇA?
- No se, no me gusta el futbol
- EN EL BARÇA JUEGA UN JUGADOR CHILENO MUY BUENO, MESSI SE LLAMA. HOY JUEGA CONTRA EL INTER A LAS OCHO. - Tener que escuchar todo esto mientras leía en un cajón "Sierra para escayolas", que ideas me venían a la cabeza
- VOY AL BOX DOS. - Yo era box ocho, me salvé. En el box dos había un hombre con esa carilla de perro mojado pidiendo perdón.
- HOLA, HOY JUEGA EL BARÇA, ¿QUE LE PASA?
- Meo sangre - dice el hombre con hilillo de voz
- ¿DESDE CUANDO ORINA SANGRE?
Más no pude oir porque vinieron a buscarme, pero ¿Realmente hacía falta gritarle al mundo que el problema de ese hombre?
Después de todo esto, tengo el pie vendado porque tengo un esguince, otro más. Me pierdo seguro la semifinal de champions y no es seguro el proximo partido de liga.

20 abril 2010

C4 - Fallo del presostato

Mi caldera vuelve a fallar. Vuelve a torturarnos cortando el agua caliente en los mejores momentos para mejorar mi falsete. La antigua caldera era todo tubos, hierros y fuego; la nueva tiene electrónica lo que abre un abanico practicamente infinito de fallos.

Esta vez estaba dispuesto a no hacer inventos. En cuanto falló un par de veces llamada al servicio técnico de gas natural. La caldera tiene un pequeño display mostrando el error C4. "Fallo del presostato o presostato obstruido" dice el manual.

- Hola, soy cliente de Servigas y no me va caldera - y doy mis datos personales
- Se le enciende algún piloto
- La caldera da un mensaje C4 fallo del presostato
- Eso es que falla la caldera, le mandamos un tecnico. En un máximo de tres horas está por ahí.

Una llamada y tres días más tarde aparece un técnico. Yo entiendo que alguien que trabaje haciendo esfuerzos físicos huela, pero es que por el olor de este hombre había hecho todos los esfuerzos. El buen hombre desmontó la caldera, varias de sus piezas.

- Esta caldera va bien
- Ella dice que el presostato no está bien
- Dale al agua - le doy al agua y la caldera funciona
- Ves no era el presostato. Bueno pues ya está

Al día siguiente volvía a fallar, vuelvo a llamar y esta vez llamo directamente al técnico y viene ese mismo día oliendo como si hubiera pasado la noche paleando estiercol en un establo.

Saludos, bromas tontas y desmontamos la caldera.

Le saca una pieza redonda con dos pitorros, se mete uno en la boca y sopla

- ¿Ves?
- Muy bonito
- Escucha - y vuelve a soplar y se pone a esperar como si esperara que yo supiera que canción estaba intentando tocar.
- Pues ...
- ¿Has oido?
- Perdona, ¿El qué?
- El presostato funciona
- Ah! sisisisi
- Vamos a ver que está la salida de aires - desmonta el tubo de salida de aires, se asoma dentro - dale caña
- Es que si le doy...
- Dale caña
- Es que como no está el tubo...
- Dale caña
Le doy al agua caliente a lo que da el grifo. Una nube de monoxido sale de la caldera, que será invisible el monoxido pero este os juro que era visible y tenía cara de mala leche. El técnico que estaba asomado le faltaba boca para tragarse todo el gas. Se baja de la escalera con los ojos como si hubiera visto la pelicula "Una pareja de tres" mientras picaba cebollas.
- Pues saca bien el gas.
- Te voy a desconectar este tubito y te subo el tubo de salida de gases. Si vuelve a fallar es la placa base.

Y volvió a fallar a los poco días. Unos días y técnicos más tarde la caldera vuelve a funcionar, de momento. Tengo el tubo más alto, un presostato de recambio en un cajo, una pinza aguantado una pieza y una estampita de San Calderín a ver si aguanta.

Después de mis experiencias pasadas y las presentes: ODIO LAS CALDERAS

19 abril 2010

Educando al perro

Desde hace unos diez meses tengo un perro en casa, tema del que hablaré algún dia en más detalle. Hoy lo que quiero escribir es de la habilidad que tiene mi mujer para enseñarle. Educando al perro tiene una habilidad que ya la querría Cesar Millán. Eso sí, nada de tonterias de dame la patita, hazte el muerto, sientate o ven, mi mujer le enseña cosas útiles.

Por ejemplo antes yo tenía la costumbre de que tras sonar el despertador de la mañana me quedaba en la cama. Ella que se preocupa por todo a los cinco minutos comenzaba "Te ha sonado el despertador", "Levantate", "Que llegas tarde". Ahora el perro, dos segundos después de que suene el despertador, viene y educadamente me da un par de golpecitos en el brazo desde el suelo. Si la cosa no va da resultados un pequeño arañazo en la cara y no hay guapo que se quede en la cama.

Doblando las sabanas. La sabana es una pieza de ropa que en los últimos 800 años no ha sufrido muchas mejoras. Si alguien ha intentado doblar una sabana bajera sabrá que es más facil ponerle patucos a todas las patas de un pulpo vivo que quede bien cuadrada. Por no hablar de que si doblar una sabana, en principio, habría de ser un proceso sencillo en que dos personas cogen dos puntas y van reduciendo la superficie de la misma a fuerza de juntar los extremos se convierte en una proeza porque siempre escojo las puntas que no tocan o simplemente no cojo puntas. En esto mi mujer ha conseguido más en 10 meses con mi perro que conmigo en 1o años. Cuando el perrico ve que la cosa va mal, bocao a los bajos y las puntas al suelo.

También ha convertido al perro en un pelin maníatico del orden. El domingo tras el desayuno deje la tostadora sobre el marmol, mi mujer me dijo "Guarda la tostadora". Normalmente, como me conoce, me dice esto cuando todavía la estoy usando y mi respuesta siempre es "Ahora". Pues, por raro que parezca me la dejé olvidada. Al minuto escucho a mi perro ladrando y me lo veo en la cocina apuntando a la tostadera como si fuera una perdiz. "Chivato" le espeté y movió el rabo, es que no tiene mucho vocabulario.

Por no hablar de los calcetines. Como me deje un dia los calcetines en el suelo va el condenado y se lo lleva a mi mujer. Si es cualquier otra cosa la esconde por las esquinas, pero que no me deje un calcetín que se lo deja en los pies a mi mujer.

Estas cosas no salen en los libros de entramiento de perros y realmente me pregunto como lo ha conseguido, son los misterios de la sabiduría femenina aplicada a la educación.

14 enero 2010

La palabra más hermosa... o no


Los amigos de Bloguzz me han hecho llegar el libro de La palabra más hermosa para que me lo leyera y diera mi opinión.

No voy a perder muchas energías en explicar la historia del libro, aunque inevitablemente tendré que ir haciendo referencias (Avanzar que el libro no es la segunda parte de El sexto sentido, así que lo poco que cuente no os va a chafar para nada la historia). Voy a centrarme en las sensaciones que he tenido mientras lo iba leyendo y el regustillo que me dejó cuando lo terminé.

La palabra más hermosa es la historia de Gemma, una señora que ha pasado de ser una completa desconocida a una posible amiga de mi madre que en la sala de espera de la peluquería me ha contado toda su vida, una vida por cierto digna de ser contada. En este aspecto el libro es admirable, no solo disecciona los personajes con una precisión que haría la envidía de Grissom de CSI sino que una vez que has visto sus miserias te las acerca hasta hacerlas tuyas, como si en vez de leerlas en un libro alguien estuviera apelando a tu empatía, eso sí, sin esperar que hagas nada para solucionar sus problemas.

La historia transcurre en dos escenarios, uno es el mundo que rodea Gemma (ya sea Roma, los bares o los suburbios de Sarajevo) y el segundo es el interior de Gemma; siendo este último más importante porque recorreremos muchos de los estados emocionales de Gemma como si fueramos Dante recorriendo los anillos del infierno. Sufriremos sus miedos hasta casi sentirlos como propios y es posible, como me ha pasado a mí, que te quedes con ganas de zarandear a Gemma un poco por las solapas a ver si es capaz de dejar su actitud estirada y distante.

La velocidad narrativa es a este libro es lo que el kepchup a una deconstruccion de tortilla de Ferran Adriá. Si habeis podido leer, por ejemplo, La chica de la perla podreis entenderme un poco. Este es uno de esos libros que se mira más que leerse, es como un libro de fotografías para ciegos, donde las descripciones suplen el que no puedas ver la imagen. Como me pasó cuando leí el libro de La chica de la perla, he tenido que parar varias veces y entonces ver claramente la ciudad destrozada de Sarajevo, los bares "underground", oler a Gokjo o esperar que Gemma se materializara justo enfrente mío. El problema de esto es que yo venía de leer la trilogía Millenium, Un trabajo sucio y Ebano, libros llenos de acción. El cambio ha sido brutal y no todos los días he estado preparado disfrutar de los paisajes del libro.

Por otra parte el hilo argumental es dificil de seguir. La historia del pasado de Gemma es contada en presente, el presente es contado en presente. Las tramas se cruzan y el pasado comienza a traición. Por una parte me quedo con la idea de que es como una reflexión interna de Gemma y uno no piensa de forma ordenada, las ideas vienen, se solapan y solo cuando las hemos pensado empezamos a ordenarla. Lo bueno de esto es que nadie nos lee el cerebro (aunque lo de los escaneres esos del aeropuerto). En esta novela si que lees los pensamientos más intimos de Gemma y son complicados de seguir.

Las sensaciones de libro al acabarlo. Siempre que acabo un libro me siento un poco triste, es como un cambio de trabajo. He estado compartiendo unas semanas mis viajes en el metro junto a Gemma, Gokjo, Aska y Diego, me han contado su vida y me han hecho participe de ella y ahora se han ido. Gemma me ha dejado un poco agotado, el libro tiene una carga emocional muy grande, el dolor de esta mujer está tan bien descrito que te llega con demasiada intensidad y acabar el libro ha sido en parte una liberación. Estoy agotado solo de leerla sufrir.

Este es uno de los libros que yo siempre he calificado "para mujeres", mucha carga emocional y de sentimientos muy femeninos, la visión del mundo a través de los ojos de una mujer y la visión de los hombres a través de Gemma. No soy asiduo a este tipo de lectura pero me ha gustado, no he podido entender bien el dolor de una mujer que quiere ser madre porque son sentimientos que no tendré nunca, tampoco se si los sentimientos de Gemma hacia Diego, su amor, son exagerados o demasiado posesivos, porque en esto del amor los hombres jugamos en otra liga (tampoco es plan ahora de entrar en un jardín ahora del que me va a costar salir) pese a todo esto he tenido la ilusión de poder entenderla, quererla a veces y odiarla otras.

Como resumen, es una buena lectura, muy intensa de emociones a la velocidad justa para disfrutar del paisaje y no perderse detalle.

17 noviembre 2009

El niño y el tigre

El vagón estaba lleno. Grupos de universitarias escudandose en sus carpetas como espartanas, trabajadores de la construcción de pie rodeados del aura avinagrada del cuerpo que sabe que va a sudar y ya está preparado y otros como yo sosteniendo libros, persiguiendo letras intentando leer luchando contra un sueño que ha sido demasiado corto.

Por el espacio que deja un hombre que se va veo un niño sentado en el asiento de enfrente. La cabeza alta mirando a las torres humanas que lo rodean con cara de no entender muy bien que está pasando. En la mano un tigre de plastico, mal pintado y seguramente vendido en cualquiera de las muchas tiendas de "chinos". El no me ve. Cuando se cansa de mirar hacia arriba mira lo que de verdad importa, su tigre. Mueve el tigre como si estuviera acechando a una presa invisible oculta tras una barra.

Lo veo y pienso en mí, en mis muñecos, en las tardes jugando solo, en los tigres que tuve y en el tiempo pasado.No echo de menos nada pero ha habido algo de esa escena que me ha puesto melancólico.

26 octubre 2009

ABAJO LAS ALCAPARRAS o la necesidad de saber ingles

Pertenezco a una generación que de las primeras cosas que nos enseñaron fueron "papa", "mama" y "el inglés es importante". Crecimos con la idea de que o aprendiamos ingles o seríamos expulsados del planeta. Pero todas nuestras ganas chocaron contra el muro de la EGB. Yo empecé a estudiar inglés en sexto y me enseñaron los colores, a presentarme y los numeros hasta el cien. En septimo repasamos algun que otro color que había quedado por ahí colgado y creo recordar que era capaz de despedirme y dar las gracias. En octavo, cómo era el ultimo curso, dimos un repaso a todos los colores. En este punto llegas a la conclusión de que los ingleses deben decorar sus casas como las guaguas venezolanas utilizando una paleta de colores que no hay codigo hexadecimal que la contenga.

Uno se va dando cuenta de que o se paga un curso por su cuenta o se especializa en hablar utilizando solo el color del que esté hecho lo que queremos decir. Si hablamos de sentimientos es todo un desafio. Porque a parte de "I feel blue" poco más puedes decir que no sea utilizando la imaginación. "I am yellow of envy", "I am browned" o la más famosa "Less it cost one green than one hundred red".

Mis padres estaban entre llevarme a un sicologo por mi obsesion colorista o apuntarme a clases particulares. Finalmente me apuntaron a una clase donde empezamos a tocar los infrarrojos y los ultravioletas. Soy una eminencia en colores.

El caso es que haber ido escuela particular, llevar como diez años estudiando ingles con los fondos del estado y ser capaz de recitar de memoria "Purple rain" llegas a la conclusión que tienes un dominio del ingles que te podría hacer capaz de que te dejaran en mitad de Notting Hill (un barrio escogido al azahar de entre todos los que conozco de London) y la gente te acabaría invitando al cafe, porque tu sabrías que se trata de GreenTea o RedTea.

Pero la vida, que es muy sutil, te da indicios de que tu nivel de ingles serviría para las primeras palabras de un bebe pero que un perro educado consideraría que tienes poco vocabulario. Al principio te das cuenta cuando viajas. Estas en una terraza intentando escoger una pizza y tú no quieres alcaparras. ¿Realmente a alguien le gusta ese vegetal del infierno? El caso es que intentas hacerte entender con el waiter.

- Sorry boss, I wanna (uno intenta meter palabras que ha escuchado en pelis americanas para demostar que uno sabe lo que se hace) a pizza, the medium, with no alcaparras
- A medium pizza with ¿what?
- Alcaparras, the little green fruit (¿es una fruta o una verdura?) or vegetable. Well is not an animal -Normalmente el camarero pone cara de estar buscando una silla preveyendo que esto va para largo- it's very common in pizzas, it's an italian revenge I think. Alcaparras the little green ones
- ¿Beans?
- No beans no no, beans no. Alcaparras is equal size of a bean but without capucha and it's more avinagrate. -Ahora ya tienes un camarero arrepintiendose del maldito día que le dijo a sus padres que quería dejar los estudios y ellos le dijeron que acabaría de camarero en un bar de mala muerte. -Alcaparras no, no alcaparras.

El caso es que parece que estés haciendo una reinvidación más que una petición. ABAJO LAS ALCAPARRAS.

Cuando el camarero te trae las alcaparras más grandes jamás cosechadas, que te hacen pensar que tienen que haber sido geneticamente mejoradas cruzandolas com melones tienes que pensar por fuerza de que lo mismo no te has hecho entender.

La vida laboral te enseña que tu nivel de ingles es siempre mejorable. Ahora estoy en un cliente donde todo se hace ingles. En mi segundo día estuve en una reunión entre una francesa, un puerto riqueño, un irlandes, un italiano y yo. Allí habia acentos de ingles suficientes como plantearse crear un idioma nuevo. Yo seguía lo que podía, lo que decía la francesa no es que tuviera que traducirlo es que tenía que interpretarlo. En un punto de la reunión se planteó el tema de que pasaría cuando acabara el desarrollo de un proyecto. La chica preguntó quien haría el mantenimiento y quien le daría soporte. Aquí entraba yo. Empecé.

- Don't worry ... - Mi intención era decirle que no se preocupara porque yo quedaba a su disposición para lo que necesitara. De toda esa frase estaba seguro de cómo se decía No se preocupe y ya se lo había dicho. ¿Sabes esos momentos en que estás seguro de que los demás pueden escuchar los engranajes de tu cerebro? Pues mi impresión es que el sonido tenía que ser ensordecedor. Tenía que encontrar rápido la palabra "disposición" y "necesite" en mi diccionario de colores.

Pero las conversaciones tienen unas reglas no escritas y una pausa de más de cinco segundos en medio de una frase puede hacer pensar o que vas a mentir o que te está a punto de dar algun ataque muy chungo de algo de lo que dificilmente te recuperarás. Así que dejé mi extenso vocabulario y le solté algo parecido a lo que quería decirle.

- Don't worry I will do to you whatever you want - Que la traducción sería algo así como "Te voy ha hacer todo lo que quieras" vamos que solo me faltó añadirle un "Nena" al principio de la frase. Mis jefes me miraron, la chica se aguantó la risa y el puertoriqueño supongo que estaría orgulloso de mi espiriti latino.

No hay nada que puedas hacer para arreglar esto. Así que dije el más digno de mis "See you later"y me fui, ahí dejando el pabellon bien alto.

Será por estas cosas, o porque alguien ha expresado una queja suficientemente alta los amigos de Bloguzz han conseguido que me admitan for free en un curso ingles online y de los buenos de OXFORD ENGLISH. Ahora mismo estoy esperando que se pongan en contacto conmigo.

Estad atentos que lo mismo después del curso me animo y traduzco las historias a la lengua de Shakespeare. Ya os iré informando de la evolución de mi inglés.

16 septiembre 2009

¿El último para hablar?

Pais este (Gran Forges). Leo en la edición digital de los periódicos que el congresista americano que dijo eso de "Lie", "Liar" o algo parecido a Obama se ha tenido que disculpar en privado, en publico y encima le ha caido una regañina seria del congreso. Poco antes había visto en el telediario matinal como a unas palabras de Zapatero, creo que defendiendo la subida de impuestos (que me hace tanta ilusión como que me congelen el sueldo cinco años mientras me suben la hipoteca), recibió como respuesta una pañolada de la parte pepera seguida de aplausos de la propia seguida de abucheos de la contraria, y se ve que porque los pararon porque había alguno ya preparando las bocinas esas que suenan en los campos de futbol.

Mis conocimientos de politiqueo se limitan a escuchar por las mañanas como cuatro tertulianos hablan de lo que tendríamos que hacer si el constitucional rebaja el estatut (Qué dicho así suena como si tuvieras que esperar para comprartelo a ver si te sale más barato) y por las tardes cuatro tertulianos hablando de si que me suban los impuestos va a ser bueno para reactivar mi economía o si Zapatero / Rajoy es el mensajero del Diablo.

Por este desconocimiento me sorprende sobremanera este diferencia de rasero, en EEUU un hombre suelta una palabra interrumpiendo el discurso del presidente y han estado a punto de enviarlo de embajador a Venezuela a resumir los discursos del Chavez y aquí parece que estemos en un estadio de regional y lo hayamos asumido como lo más normal de personas adultas.

Cuando yo era pequeño miles de ideas geniales murieron en mi cabeza asesinadas por la frase de: "Cuando los mayores hablan los niños escuchan", claro y tanto escuche que ahora tengo la mala costumbre de respetar los turnos en las conversaciones. Es un arte difícil de conseguir, consiste en ver cuando se calla el otro para hablar tú. No me imagino yo a los médicos de un hospital hablando sobre el tratamiento de un paciente y si hay discrepancias pañolada al otro.

Creo recordar que la mayoría de los congresistas y políticos han tenido padres, ¿Por qué esos padres no les enseñaron a respetar los turnos la hablar? Si no saben respetar los turnos hablando, no querrías verlos en la cola de las cajas en el super. Que ni se les ocurra ir al Día, porque se le cuelan a la abuela cinmeriana guardiana de la sagrada cola de la caja y del bolsazo que se llevan les quedan les mandan los impuestos más allá de los congelados.

Tampoco me quisiera yo ver en el supuesto de tener que hablar con un político, con esta manía que tienen de hablar como si te estuvieran dictando, un dictado de final de EGB eso sí, sin decirte los signos de puntuación. ¿Por qué a la gente le gusta escuchar al Buenafuente y se duerme con Zapatero? Dejando de lado que Buenafuente no suele decirte que te va a ayudar quitándote diez euricos al mes, Zapatero habla como si quisiera que tomáramos apuntes. Siempre estoy esperando que diga: "¿Lo tenéis todos? ¿Puedo seguir?" Hablar es pedir a gritos que te interrumpan, pero un interlocutor educado se espera, se espera a costa de su ulcera, aunque le revienten las arterias de las ganas de contestar. Se espera, contesta y luego si quiere se muere.

Voy a intentar exponer algunas ideas que harán que el congreso de los diputados sea mucho más ágil y respetuoso:

  • Crear el rincón para pensar. Si alguien interrumpe se le manda al rincón o se le obliga a ver los "Informes Semanales"desde el 1980 a 1990.
  • Prohibido decir frases que comiencen por "Es que ustedes...", "En la anterior legislatura...", o cualquier otra que haga referencia a la ineptitud de los demás. Se institucionalizará una madre que ante cualquier frase de estas diga: "Si tus amigos se tiran de un puente, ¿Tu también te tirarás? Pues haz el favor de hacer las cosas bien".
  • Un político no puede ser que habla como si se hubiera comido a Pedro Ruiz después de leerse el diccionario de la RAE. Agilidad, agilidad. Frases concretas, ideas claras. Se colocará un comité de sabios formado por seis abuelos, si alguno de los abuelos considera que estamos perdiendo el tiempo o que no se habla más que de chumina's se castigará a los participantes con tres vueltas al congreso, si hay reincidentes serán diez flexiones.

No quiero tampoco ahora ponerme muy pesado con politiqueos. Pero todo esto me da por pensar donde queda la educación y sobre todo me da por pensar en un extraño circulo vicioso:
  1. Políticos que se faltan el respeto en los órganos de gobierno intentando corregir los problemas.
  2. Contertulios que se faltan el respeto defendiendo a los políticos afines.
  3. Personas que se faltan el respeto en las conversaciones con otros de diferentes ideologias
  4. Todo el mundo se exaspera cuando le llevan la contraria
  5. Los niños van como motos y son pequeños tiranos en potencia a los que no se les puede contradecir.
  6. Los niños agreden a los maestros porque intentan corregir malas actitudes.
  7. Goto 1.

Todo esto no puede significar más que, me estoy haciendo viejo.

04 agosto 2009

Editar y morir intentandolo

Prácticamente todo el mundo que me conoce sabe de mis intentos porque alguna editorial se fije en mí, lea mi libro, lo traduzca al idioma de Confucio y se convierta en libro de obligada lectura en las escuelas de primaria chinas. Hasta el momento he fracasado en el intento.

Escribir empieza siendo un desafío personal. Comencé con un blog con la idea de dejar por escrito las mil aventuras que me pasaban. Además quedó científicamente demostrado, no testeado en animales, mi tendencia a generar más y más historias a mi alrededor, con lo que la continuidad quedaba asegurada.

Un buen escritor es un diez por ciento creatividad y un noventa por ciento constancia, eso explicaría porque sigo intentando que alguna editorial normal se fije en mí. La constancia nunca ha sido mi fuerte y la creatividad, ¿qué decir de la creatividad? No hay un exceso de creatividad en explicar lo que te ocurre. Mi mayor mérito es estar presente en los grande momentos de mi vida, abrir los ojos al mundo y, mi tiempo me ha costado, reírme de mi mismo (Aviso, que los demás se rían de mí lo llevo peor).

Pese a carecer de las características que tendrían que convertirme en el Stieg Larsson español, he de agradecer las buenas críticas de la gente que ha leído el libro. Cuando un abnegado lector se me acerca y me dice: "Llorando de la risa, he estado llorando de la risa" siempre tengo un primer momento de culpabilidad por hacer llorar a alguien, pero mi pequeño y maltrecho ego se crece un poquito. Normalmente la conversación acaba ante mi nula capacidad para aceptar elogios.

Creo haber anunciado anteriormente que estoy trabajando en la creación de un nuevo hijo literario, pero ahora quiero que sea una novela. Pero, y con esto vuelvo al tema de la constancia, se está convirtiendo en una travesía por el desierto. Muchas veces no veo un destino claro y atravieso épocas donde las ideas huyen de mí como si de lagartijas se trataran.

Gracias a todos lo que habéis seguido mis historias. Si habéis leído el libro muchas gracias y si eres un editor con ganas de apostar el pony ganador yo soy tu hombre.

28 julio 2009

Comenzar con mal pie

Admiro a la gente que, mientras todo cambia a su alrededor, ellos se quedan con la vista al frente, los dientes prietos y a soportar lo que venga. Yo no soy de esos. Cada vez que hay cambio de trabajo, proyecto o situación personal se repite la misma situación:

- Parece que he comido algo que me ha sentado mal
- No serán los nervios
- No creo porque yo estoy tranquilo – Mi apariencia es como la de un buey que ha estado abusando del diazepam.
- ¿Has comido cacahuetes? – Me encantan los cacahuetes pero me sientan como si fueran guindillas
- Unos pocos
- Mira que te he dicho que por la noche no comas cacahuetes – si de cacahuetes hablamos la noche para mi comienza a las 15h. Todo lo que sea comerlos después de esa hora me sienta mal.

Tras esta conversación suelen venir carreras al lavabo, dolores como si fuera a echar los cacahuetes a patadas y un par de días malos.

Hace poco me notificaron que me enviaban a un proyecto nuevo y encima donde sólo se habla ingles. El resultado: como si me hubiera comido un kilo de cacahuetes fritos con aceite de colza.

El domingo comenzó con un par de carreras y amenazaba a que no iban a ser las únicas, así que me tocó hacer bondad hasta la tarde cuando ya comencé a recuperarme. Me recuperé lo suficiente como para darme de que los zapatos que tenía para ir con pantalón de pinzas eran botines. Ir con botines con el calor que hacía era como ir con una rebequita a la playa, así que convencí a mi mujer para ir a una zapatería (Cosa que no es muy difícil, a ella no le cuesta ir a zapaterías. Hay un complot zapatomasonico para que los zapatos solo combinen con un vestido en particular con lo que hay una necesidad eterna de comprar zapatos de mujer). Pese a ser domingo las zapaterías abrían porque el primer día de rebajas.

Me compré unos zapatos bonicos porque sí. Linea italiana, piel genuina, marrón oscuro.
Lunes por la mañana.
Me levanto media hora antes de que suene el despertador. La barriga controlada. Me pongo mi pantalón de pinzas, mi mejor camisa, me anudo la corbata, desato la corbata y hago el nudo otra vez, a la tercera me queda bien. Desayuno mi minibocata de queso, me tomo mi café. Me calzó mis zapatos. Parece que duelen un poco, “La piel cederá” me dijo la dependienta. Te podrías comprar un traje de buzo de hierro y te dirían lo mismo.

Salgo a la calle y los zapatos duelen un poco más. Tras dar dos pasos pierdo pie, como si estirarán del pie como una cuerda lanzó el pie hacia delante en un resbalón de esos que servirían para ilustrar un diccionario y caigo al suelo como si quisiera partir nueces con el culo. Mi primer pensamiento: “A que he pisado una mierda y encima me he sentado encima” Pero no había ninguna bajo de mi, solo que la suela del zapato era de cuero y parecía como si la hubieran limpiado con aceite.

Entre la vergüenza y el dolor de culo di un par de pasos acelerados intentando salir del ángulo de visión de posibles espectadores y se me olvidó cuidar como pisaba para no provocarme rozaduras. Tarde. Unos metros abajo las rozaduras fueron ampollas y las ampollas heridas sangrantes. Llegué al metro como pude caminando como si a Chiquito le hubiera entrado un apretón.

Consigo llegar a la empresa. Me siento en el despacho del jefe y oigo dentro de mí un GRAURGLGLGLGROUMOMOMMOMMOUM, las tripas estaban despertando. Tal como tenía los pies no podía correr al baño. La opción del orinal estaba descartada. A riesgo de que fuera lo último que hiciera dentro de la empresa me quitaría los zapatos a lo Chambao y saldría corriendo. Pero conseguí controlarlo con un poder mental tan bestia que me estoy planteando dar clases de “Controla tus tripas”.

El jefe me explica cuatro cosas y me dice “Ven que te presento a parte del equipo” Sale al pasillo ágilmente y yo lo sigo todo lo rápido que puedo, viendo como estaba en ese momento mi poder era escaso. Estaba por un lado intentando caminar de forma que los zapatos me rozaran lo menos posible pero que además me permitiera controlar las tripas pero sin apoyarme mucho en la pierna que había salido peor parada de sentada popular a la puerta de mi casa.

Cuando llegué al pasillo solo habían puertas cerradas de despachos y no era plan de ir picando a todas las puertas diciendo “¿Dónde estaaas?” Me quedé parado en el pasillo como niño que se ha perdido en el Carrefour esperando que vinieran a por mi. Al poco rato apareció de un despacho la cabeza de mi jefe con cara de preocupación, me acerqué a el con una ostensible cojera por dolor pero también para que se diera cuenta de los motivos de mi extraordinaria agilidad.

No me echaron, mi me devolvieron a mi empresa, todavía sigo por aquí diciendo barbaridades en inglés.

08 julio 2009

La llegada a Mykonos


Tras unos días en Santorini tocaba coger un ferry hacia Mykonos. Los de la compañía de alquiler de coches quedaron con nosotros en que nos acompañaría un buen hombre, que ya nos vino a buscar cuando llegamos. La ida hacia el ferry fue todo la tranquila que puede ser una conducción normal por atenas que se puede resumir en que hay zonas en que esta permitido adelantar y zonas donde est prohibido si lo haces sin pitar, pitando se permite todo.

Al llegar al puerto todavia no habia llegado el ferry con lo que tocaba esperar un poco, nos sentamos en una terraza que daba al puerto para controlar si venía el barquito. Fue sentarnos y tres autocares aparcaon delante con lo que solo podíamos ver a un hombre con la embergadura suficiente como para haber estado comiendo balones de nivea hinchados chillandole a una especie de policia.

Me pido un frappe gelato, me lo traen y en la nota pone 6.50€ (toma paga el gusto y las ganas por tomar un café con leche y una bola de helado de vainilla. Busco en la cartera y no hay nada, busco en el monedero y 4€. Le doy la tarjeta a la camera y me dice “Only cash”. Le pongo cara de “¿te doy cuatro euros y me dices hasta donde bebo?”

- En el mini market hay targetas – me dice ella en un ingles que rivaliza con el mio en pronunciación
- Que modernos
- A lo mejor pueden hacer algo
- Si, recomprarme el café por 2€ y entre todos los pagamos. Ir?
- No hay problema

Me espero un rato sin tocar el café, me giro a la camarera esperado que me dijera si me daba su bendición para tomar el café y me dice

- Tienes problemas - Hay Dios!!! que me manda unos sicarios
- Pues o tienes amnesia o eres tonta. Tengo 4€ no me llega
- Minimarket

Voy

En el minimarket

- Hola estoy en el bar junto. Tengo un café y tengo 4 euros – Tengo muchas cosas y tu no tienes nada – tengo una tarjeta pero no es suficiente. ¿Que hacemos?
- Te puedo dar cash con la comisión bancaria – en este momento habria aceptado dinero hasta con la venta de organos.

Consigo 20€, pago mi café y me monto en un barquito super chulo, rojo con publicidad de Vodafone. Flyingcat HellenicSeaWays, no olvideis nunca ese nombre.

El barco arranca, yo enchufo la DS y echo una partidita. Como unos frutos secos y el barco pega un bote. Un ooooh se escucha por toda la sala seguido de unos risas.

Hay una linea que separa el “uy que impresión me ha dado” y el “DIOSSSS que alguien pare esto”. El barco cruzo la linea y la convirtió en un recuerdo. Empezó a dar tumbos, el agua salpicaba el exterior y los pasajeros salpicaban el interior. Yo me mareo montado en tiovivo, aguanté una hora. A la hora estaba rebobinando el dia, primero salieron los frutos secos, despues el frappe gelatto, el desayuno y rebobiné más pero imposible de decir sin ser mucho más escatologico. Durante dos horas casi cada bote del barco hacía que viniera un buen hombre que tras una palmadita en la espalda me daba una bolsa nueva. Era lo más parecido a los repostajes de la formula uno, por la eficiencia del hombre pero al reves. No recuerdo haber vomitado tantas veces en mi vida.

En uno de los ratos de calma fui al lavabo a ver que tal era vomitar allí y me encontré con un negro de más de dos metros tanto de alto como de ancho que me dijo “Tanto cuerpo y estoy echo una pena” Como no podía sonreir le miré con cara de “No podria matarme usted ya y acabamos de una vez con lo que lleva el capitán intentando dos horas”.

La llegada a puerto fue uno de los momentos más felices de mi vida, delante nuestro una chica se tiró al suelo boca abajo. Mi mujer, que también iba mareada, me miraba preocupada porque iba como zombi. Pero no hay nada que un paseo por la bonita isla de Mykonos no arregle.

07 julio 2009

Santorini


Santorini es una isla preciosa, como ya escribiré Mykonos es también muy bonita, pero Santorini tiene algo especial. Será por los pueblos que recorren los acantilados, lo blanco de todas las casas con los azules techos de las iglesias.

Llegamos a Santorini desde Atenas con un ferry. El barco tardo nueve horas, nueve horas que se dice rápido, en recorrer la distancia que separa el puerto de Pireas del de Thira. El barco estaba divido por clases, como si de una metafora de la vida se tratara, la mia era economica, como si de una metafora de la vida se tratara. La clase economica tiene derecho a sentarse, por curioso que parezca hay una clase inferior que tiene derecho a que te lleven y a pelearte cuantas veces quieras por conseguir una silla.

La llegada al puerto desde un ferry es muy curiosa. Dentro del barco la gente se agita, baja a la bodega recoge las maletas y nos ponemos todos tensos justo en la rampa que se ha de abrir para que salgan los coches. Las abuelas te pisan (las abuelas son internacionales, por definición una abuela ve una puerta que se va a abrir y te pisa, y si estás apartado te busca y te pisa y vuelve a su sitio), los niños gritan (los niños no soportan las puertas cerradas, es ver una y ale a gritar a lo que den los pulmones), el resto nos miramos con cara de "pues nueve horas no son tantas".

Las puertas comienzan a moverse lentamente para darle emoción, las abuelas pegan patadas todo lo que le dan de si las caderas y los niños ya no pueden gritar. Si en todo este lio apareciera Mel Gibson con la cara pintada de azul y gritando "QUIETOS, QUIETOS!!!" nadie se extrañaría.
Con la puera bajada del todo sale la gente como si fuera a conquistar la playa pero el problema es que al otro lado está el ejercito enemigo compuesto de Hombres con carteles buscando otros hombres, hombres con carteles de hoteles, mujeres con poca ropa anunciando discotecas.

Conseguimos atravesar toda la marabunta y llegamos a donde nos esperaba un hombre enviado por la agencia de coches. Era un hombre peculiar, como si primero hubieran hecho la nariz, las orejas, la boca y los ojos por separado y después se los hubieran enganchado a puñetazos. Después me entere que también era profesor de KickBoxing lo que hizo que mi nive de amabilidad con él llegara a limites nunca vistos.

El hotel era precioso una serie de apartamentos apiñados en la parte más alta del acantilado con vistas a Thira, Oia y la caldera. Da igual que pudieran construir un centro comercial con un parking grande como una pista de aterrizaje, si han de construir dos casas en Grecia las apiñan, como para llevarte mal con los vecinos.

El dueño del hotel resulto ser un simpatico hombre que me indico que ver, que comer, que hacer, que mirar, en que orden ver las cosas. Vamos que el hombre estuvo como una hora hablando en Ingles y yo siguiendole lo mejor que podía.

De la isla poco anecdotico que contar, es muy bonita, muy recomendable, incluso para estarse mucho tiempo disfrutando de cada pueblo, de cada rincón. Buscando los sitios donde no vayan los turistas, bueno en realidad soy un turista pero asocial, no me gusta ver otros turistas.

Como curiosidad, la puesta de sol en Oia, Ia o A (como yo entendía que la llamaban). El sol se pone, vamos como en todas partes, pero la isla se para. La gente va a un punta del pueblo, se pone a mirar al sol. Yo mire tanto el sol que veia lucecitas por todas partes, pero se sigue mirando el sol. Cientos de personas mirando el sol durante más de una hora y mientras el sol ajeno a nosotros se iba poniendo entrando en una isla (en realidad no entraba en ningún sitio, tengo entendido que el sól está mas lejos que la distancia que había entre las dos islas). Hay un molino que se niega a dejarse dominar por la borrachera de rojos y najarans que llenan el aire y se mantiene orgulloso en su blanco encalado. Después todo sucumbe, las nubes cierran el espectaculo y el rojo sangre se deshilacha dejando que un azul intenso vaya introduciendo la noche (No direis que no me ha quedado bonito)

Algún día volveré...

22 junio 2009

Atenas

Grecia es un pais diferente. Si quitamos el barrio de Plaka, Atenas da un poco de mal rollete. Las aceras las hicieron para la inaguración del templo de Atenea y las limparon justo el día después, porque hay roña tan antigua que ya no la pueden tirar por el valor histórico que tiene.

Fuera de los barrios turisticos se puede apreciar la pobreza que hay en la peninsula, muchos de los que te cruzas por la calle los podrías dividir en dos grupos: 1. Los que te robarían si te despistas y 2. Los que te piden dinero.

La llega al pais fue bien, durante el trayecto fui intentando aprenderme el nombre las paradas de metro, que si me cuesta aprenderme las de barcelona, intentarlo con unas en que la mitad de las letras no tengo ni idea de como se pronucian es un esfuerzo considerable. Al bajar del avion nos encontramos un cartel amarillo, con letras rojas escrito en Griego. No sabia lo que ponía pero seguro que era malo, y si era malo y yo estoy cerca me afecta fijo. Buscamos el mismo cartel pero en ingles y el resultado era pésimo: El servicio de metro estaba interrumpido por obras. (Hasta aquí me persiguen las obras).

Nos acercamos a información portuaria y una amable señorita nos contesta tal que así (traduzco literalmente):

- Buenos diardes, yo quiero metro pero roto, yo quiero Pireas pero no se, ¿como saber?
- X96
- Agua ... - Bus 96 fuera – esto ultimo no se si era fuera de que estaba fuera del recinto o era una orden

Fuera estaba el autobus, lleno de gente con maletas. Yo llevo una maleta como si fuera a salir una azafata y liarme ha hacer trucos de magia. Asi que moverme por el autobus, atropellando gente y tirando maletas se me dió bastante bien.

Gracias a un chico de euskadi que empezó ha hablar con nosotros pudimos pasar el rato. Al cabo de una hora de buen viaje de pie aguantando las maletas me acerco al conductor.

- Hola yo puerto, faltar?
- ...
- Llegaremos al puerto, te bajas?
- ...
- Cuando falta para el puerto? Cuanto? Como?
- Oika odon – no entendí nada aunque sonaba así
- Es el final? - frase tremendista donde las haya, lo tendría que haber dicho con mucho más sentimiento.
- ...

Con toda la información que me proporcionó el buen autobusero volví a mi esquina y me convertí en el informador del autobus, intentando ser tan específico como había sido el autobusero conmigo.

Finalmente nos bajamos, y conseguimos los billetes para el ferry del dia siguiente.

En la estación perdí todos los papeles con las direcciones, el nombre de los hoteles, todo todo todo. Asi que solo me quedaba un recuerdo del nombre de la calle que sonaba algo así como: Boubounbounbolina y preguntar. Preguntar por esa calle era como si me hubiera encallado diciendo “bomboum”.

Callejando vi un hotel y convencí a Ana de que ese era el nuestro. Un poquito lujoso parecía pero bueno, a veces las fotos engañan. Entré como mandan los canones:

- Hola, tengo internet y una reserva en este hotel.
- Buenas tardes, su ultimo nombre.

Le doy mi apellido, le doy otro apellido y cuando no me quedan apellidos que darle, empiezo a sospechar que el hotel que había reservado no era un cinco estrellas lujo. Vuelvo a rapear el boumbounboun y me dicen que mi hotel es el Areos, les llaman y queda confirmado.

Encontramos el hotel y un buen hombre del hotel nos dice que han reventado las tuberias de nuestra habitación y que no tienen más pero que podemos escoger o nos quedamos sin agua o nos lleva a otro hotel.

Escogemos otro hotel y por fin conseguimos dejar las maletas.

Vacaciones en Grecia

Con este post queda inaugurado una serie temática de posts de unos días que he pasado en Grecia. Si todo va bien y la vagancia no me puede esto puede incluso traer más novedades al blog.
Manteneos en sintonía (los que todavía sigais ahí después de tanto tiempo sin publicar)

06 abril 2009

Con puertas y pintando

Ya tengo puertas. Poco mérito tengo en esto si excluimos el hecho de lo bien que le pusimos los billeticos en la mano a los porteadores.

Tener puertas tiene dos consecuencias directas, la primera de ellas es que dejas de tener un loft con lo que moverse por las habitaciones a oscuras vuelve a tener ese encanto que produce el volver a temer por tus meñiques podales. La segunda es que se han perdido todas las vistas al sentarse en el trono (de esto no no voy a dar más detalles).

Recordareis que a los que ponen puertas se les llaman porteadores y así les seguiremos llamando.

Los pandas comen la mitad de su peso en bambú todos los días, las hormigas cargan siete veces su peso, los porteadores generan tres veces su peso en polvo.

Te dicen eso de "es que sabe usté, las puertas hay que cortarlas ajustarlas" pero el que fabrica las puertas ¿Qué lo hace pensando que son para el Escorial? ¿Qué altura se piensa que tienen los techos del pueblo llano? Vamos que para generar esa cantidad de polvo las puertas han de ser de longitud igual a las mesas de "Siete novias para siete hermanos".

Vamos, que había tanto polvo en el comedor que si hubiera tenido unos metros cuadrados más me hubiera encontrado a beduinos con las cabras con haima y todo.

Una vez que se fueron los porteros llegaron los pintores (que todavía están por ahí haciendo sus cosillas con las paredes). Lo primero fue escoger los colores. A mi me cuesta escoger que desodorante comprar entre los cuatro que hay para hombre (y no es extraño que me acabe comprando de mujer por error) no os podeis imaginar lo que es escoger colores entre los 3500 colores que traen en la carta.

Como decidimos alisar el comedor tuvieron que quitar los radiadores del comedor. Consecuencia: adiós al agua caliente. No ha llovido en meses, ha sido decidir ponernos a pintar y en Barcelona y ha llovido dias enteros como para llenar embalses nuevos, con lo que la pintura se retrasó. El sabado decidí que ya eran demasiados días sin agua caliente así que decidí ponerme manos a la obra y solucionar el problema.

Primero identificar el problema: La caldera esta apagada. Esta apagada porque no tenía presión. No tiene presión porque el circuito está incompleto al no estar los radiadores. Solución invertir este recorrido y solucionar paso a paso. No podía colocar los radiadores (mis conocimientos no llegan para eso) pero entendí que se habían colocado tapones en la tubería con lo que ese tema quedaría solventado.

Ahora toca darle presión a la caldera. Tras unos breves intentos de hablar con la caldera para decirle que otras calderas más pequeñas daban muchisima más agua caliente que ella, que caldera más viejas era más efectivas, que era una vergüenza para su genero, se mostró del todo indiferente a mis palabras de presión. Decidí que seguiría las instrucciones del fabricante y giraría una pieza que está tan accesible como el grial en Indiana Jones 3. Vamos que solo falta un par de cuchillas cortantes para hacer más fácil el poderla girar.

Para poder girar la ruedecita hace falta otra pieza que estaba rota, así que me fui a comprarla.

- Hola quiero esto señor ferretero - dije enseñando la pieza rota
- ¿Qué es eso?
- Es para darle presión a la caldera, este esta roto, pues quiero uno que no lo esté
- ¿Pero donde va eso?
- Eso va enganchado a una ruedecita que esta junto a unos tubos por abajo, segun se mira boca abajo a la izquierda - el hombre quiere detalles yo lo de doy detalles.
- ¿Pero con eso le das presión?
- En realidad con esto mueves la ruedecita que debe accionar algun tipo de mecanismo - como en los templos mayas - que hace que la caldera tenga presión.
- Aaaah, vale, mira yo es que no trabajo el tema calderas. Tendrás que ir a una tienda de instalaciones. - lo mato, si hubiera podido le habría enseñado algún que otro uso que se le podía dar a la piececita.

Voy a una tienda de instalaciones y había una mujer que a todas luces estaba ahí con las mismas ganas que tendría en la sala de espera de un dentista.

- Hola, estoy buscando esta pieza que es para dar presion a la caldera.
- Lastima que no sea Viernes - ¿Sorda?
- Es cierto, los viernes son dias preciosos. ¿Tiene la pieza?
- Es que los viernes está aquí mi marido - ¿y lo echa de menos? - el se encarga de desmontar calderas y aveces le sobran piezas.
- ...
- Es que a las piezas de caldera hay que ir a morir al fabricante. - Viendo mi relación con las calderas anteriores no habría podido encontrar una expresión mejor.

Un poco frustrado volví a casa, volví a mirar boca abajo la caldera y me di cuenta de que una llave alen (allen, halen, hallen, comolechesellame) encajaría perfectamente. De eso si que tengo, así que con mi juego de llaves me acercó a la caldera.

- ¿Por qué no llamamos al Marcelino? - No el del pan y el vino, sino un instalador de gas amigo. Esto me lo dijo mi mujer.
- Pero si solo es darle presión
- Llamamos al Marcelino y que venga, si tu no sabes.
- Solo es darle presión - Yo tenía un repertorio corto de argumentos. Pero con decisión me iba acercando a la caldera.
- Llamamos al Marcelino y ... - había metido la llave
Giré una vuelta la llave y de desde donde yo esperaba que hubiera un tapón surgió un geiser. Primero un geiser timido para luego convertirse en uno que habría asustado hasta al oso Yogui.

- Si ya te digo yo, que si no sabes de calderas ¿PAQUETOCAS!!!?!?
- Solo era darle presión - Cuando tienes pocos argumentos usa los que tengas hasta que se agoten...

A recoger agua toca, friega que te friega. Revisar que todo sigue funcionando, bueno todo menos el agua caliente.

Solventado el problema el día avanza hasta el punto en que pueden volver a ser colocados los radiadores. Cuando volvemos a tener radiadores me vuelvo a acercar a la caldera y me dispongo a volver a darle presión. Ahora el circuito estaba cerrado, no habia peligro de inundaciones.
Me pongo bajo la caldera. La enciendo. Le doy un poco de presión y noto como el agua comienza a entrar en los circuitos. La aguja de presión marca cero.
Doy un poco más de presión.
Se nota el caudal de agua más grande.
La aguja marca cero.
Un poco más de presión.
Mas caudal de agua.
Un "PLOP".
Entra agua en la caldera como si tuviera la intención de montar un oceano.
La aguja pasa de golpe al 1,5.
Me asusto e intento parar el caudal
La aguja pasa al 2. Si pasa del 2,5 la hemos liado. Se me cae la llave allen que controla el flujo.
La aguja está en el 2,5.
¿A que explota y me mata la caldera?
La caldera gorgotea, gimotea, hace ruidos como de estar enfandandose mucho. Si fuera un animal serían los ruidos que precederían a un mordisco.
La aguja esta en el 3. No encuentro la llave allen. Empiezo a pensar que sitios quedaré sin visitar, que cosas que quería hacer nunca hice.
La caldera ya no gorgotea. Ahora ruge.
La aguja ya no puede subir más. La zona roja de presión está por detrás la aguja. El nivel estará entre el 3,5 y 4. Si fuera una pelicula este sería el momento en que un hombre vestido con un pijama y con los calzoncillos por fuera vendría a salvarme.
La caldera decide vaciarse.
Ruge mientras una cascada de agua cae de la caldera, he visto cascadas con menos agua que la que estaba cayendo en ese momento.
Me caía encima agua caliente, agua fría.
Apago la caldera.
Mi mujer asiste con los ojos del tamaño de bandejas de ensaladilla rusa en un día de camping al espectaculo que estoy montando.
Ahora no me dice nada. Nadie me dice nada, ni siquiera mi cerebro me dice nada.
Baja la presión al 1,5.
Encuentro la llave allen buceando en el pequeño mar que he montado junto a la lavadora.
Cierro el caudal de agua, enciendo la caldera.
La presión se mantiene en el 1,5.
Tenemos agua caliente.
- Ves ya tenemos agua caliente y no ha hecho falta llamar a nadie - digo empapado y triunfal.

23 marzo 2009

De desportero

Hay veces que un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer. Hay fuerzas en la naturaleza que desconocemos, que mueven algo dentro, algo irracional, algo contra lo que no se puede luchar. Esto me sucedió el viernes por la tarde.
Confluyeron en la misma tarde tres cosas con la sutileza de tres puercos corriendo por una plancha de acero electrificada:
1. Me quede solo en casa
2. En tres días vendrían unos señores a cambiarnos las puertas de casa (en adelante llamados porteros)
3. Encontré mi destornillador electrico.
Mi padre me había dicho que las puertas viejas le irían bien para montar "mesas de exterior" en el terrenillo del que ya he hablado con anterioridad. Así que ate cabos, sume dos y dos, blanco y en botella, las puertas no se tenían que tirar, tenía un destornillador en mis manos, estaba solo... 
El mecanismo de la puerta tiene la complicación del mecanismo de un chupete, en principio. 
Me acerque a la puerta del despacho y desatornille todas las bisagras, una puerta corriente suele tener una vida bastante aburrida, ve poco mundo, es un claro ejemplo de vida sedentaría. La puerta al verse liberada de sus grilletes tuvo un momento de incredulidad, siguió agarrada a la puerta por la fuerza más potente del universo, la rutina. Vencidas estas primeras reticencias la puerta lo tenía claro, lo primero dejarme fuera de combate y luego huir. La puerta se avalanzó sobre mí golpeandome en la cabeza y luego emprendió la huida con toda la velocidad y precisión que puede tener alguien sin piernas ni brazos.
NOTA MENTAL: Cuando los cuerpos pierden sujección la gravedad reclama protagonismo y provoca que se precipiten. Dos opciones: 1. me aparto 2. lo paro con algo que no sea la cabeza.
Tras aprender de mis errores, fui desmontando el resto de puertas, quitandoles las manetas, quitando eso que se mete y mantiene la puerta cerrada, quitandoselo todo más por saña por su primer ataque que por necesidad. En una hora larga todas las puertas estaban descolgadas, desmontadas y apoyadas en la pared del comedor.
Todas las puertas. Incluida la del lavabo.
Aprovechando que todavía le quedaba batería al destornillador desmonté el escritorio, una estantería y alguna que otra cosilla más.
Al llegar la noche llegó mi mujer a casa:
- Anda, has quitado las puertas
- SI!!! - sin poder disimular mi orgullo desmontador.
- ¿Has quitado la del baño? - Cuando pone ese tono y pregunta cosas evidentes me empiezo a preocupar
- SI?
- Y si viene alguien y tiene que ir al baño? Y si tengo que ir al baño y estan los carpinteros? Pero que falta hacía quitar la puerta del baño.
- Yoooo... ha sido el destornillador que tenía tanta batería...
El colofón de todo sucedió ayer, cuando por la noche, hablando con los porteros me dijeron que en el peor de los casos se iban a retrasar una semana.
Una semana con el piso convertido en un loft, sin puerta en el baño, como me ha dicho un amigo el primer trono indoor con vistas.
No es por desesperar a mi mujer pero esto sólo ha sido el comienzo todavía tengo muchas más oportunidades para liarla, todavía tengo que montar el nuevo despacho ;) Atentos al blog que vendrán noticias nuevas