Grecia es un pais diferente. Si quitamos el barrio de Plaka, Atenas da un poco de mal rollete. Las aceras las hicieron para la inaguración del templo de Atenea y las limparon justo el día después, porque hay roña tan antigua que ya no la pueden tirar por el valor histórico que tiene.
Fuera de los barrios turisticos se puede apreciar la pobreza que hay en la peninsula, muchos de los que te cruzas por la calle los podrías dividir en dos grupos: 1. Los que te robarían si te despistas y 2. Los que te piden dinero.
La llega al pais fue bien, durante el trayecto fui intentando aprenderme el nombre las paradas de metro, que si me cuesta aprenderme las de barcelona, intentarlo con unas en que la mitad de las letras no tengo ni idea de como se pronucian es un esfuerzo considerable. Al bajar del avion nos encontramos un cartel amarillo, con letras rojas escrito en Griego. No sabia lo que ponía pero seguro que era malo, y si era malo y yo estoy cerca me afecta fijo. Buscamos el mismo cartel pero en ingles y el resultado era pésimo: El servicio de metro estaba interrumpido por obras. (Hasta aquí me persiguen las obras).
Nos acercamos a información portuaria y una amable señorita nos contesta tal que así (traduzco literalmente):
- Buenos diardes, yo quiero metro pero roto, yo quiero Pireas pero no se, ¿como saber?
- X96
- Agua ... - Bus 96 fuera – esto ultimo no se si era fuera de que estaba fuera del recinto o era una orden
Fuera estaba el autobus, lleno de gente con maletas. Yo llevo una maleta como si fuera a salir una azafata y liarme ha hacer trucos de magia. Asi que moverme por el autobus, atropellando gente y tirando maletas se me dió bastante bien.
Gracias a un chico de euskadi que empezó ha hablar con nosotros pudimos pasar el rato. Al cabo de una hora de buen viaje de pie aguantando las maletas me acerco al conductor.
- Hola yo puerto, faltar?
- ...
- Llegaremos al puerto, te bajas?
- ...
- Cuando falta para el puerto? Cuanto? Como?
- Oika odon – no entendí nada aunque sonaba así
- Es el final? - frase tremendista donde las haya, lo tendría que haber dicho con mucho más sentimiento.
- ...
Con toda la información que me proporcionó el buen autobusero volví a mi esquina y me convertí en el informador del autobus, intentando ser tan específico como había sido el autobusero conmigo.
Finalmente nos bajamos, y conseguimos los billetes para el ferry del dia siguiente.
En la estación perdí todos los papeles con las direcciones, el nombre de los hoteles, todo todo todo. Asi que solo me quedaba un recuerdo del nombre de la calle que sonaba algo así como: Boubounbounbolina y preguntar. Preguntar por esa calle era como si me hubiera encallado diciendo “bomboum”.
Callejando vi un hotel y convencí a Ana de que ese era el nuestro. Un poquito lujoso parecía pero bueno, a veces las fotos engañan. Entré como mandan los canones:
- Hola, tengo internet y una reserva en este hotel.
- Buenas tardes, su ultimo nombre.
Le doy mi apellido, le doy otro apellido y cuando no me quedan apellidos que darle, empiezo a sospechar que el hotel que había reservado no era un cinco estrellas lujo. Vuelvo a rapear el boumbounboun y me dicen que mi hotel es el Areos, les llaman y queda confirmado.
Encontramos el hotel y un buen hombre del hotel nos dice que han reventado las tuberias de nuestra habitación y que no tienen más pero que podemos escoger o nos quedamos sin agua o nos lleva a otro hotel.
Escogemos otro hotel y por fin conseguimos dejar las maletas.
22 junio 2009
Atenas
Vacaciones en Grecia
Con este post queda inaugurado una serie temática de posts de unos días que he pasado en Grecia. Si todo va bien y la vagancia no me puede esto puede incluso traer más novedades al blog.
Manteneos en sintonía (los que todavía sigais ahí después de tanto tiempo sin publicar)
06 abril 2009
Con puertas y pintando
Ya tengo puertas. Poco mérito tengo en esto si excluimos el hecho de lo bien que le pusimos los billeticos en la mano a los porteadores.
Tener puertas tiene dos consecuencias directas, la primera de ellas es que dejas de tener un loft con lo que moverse por las habitaciones a oscuras vuelve a tener ese encanto que produce el volver a temer por tus meñiques podales. La segunda es que se han perdido todas las vistas al sentarse en el trono (de esto no no voy a dar más detalles).
Recordareis que a los que ponen puertas se les llaman porteadores y así les seguiremos llamando.
Los pandas comen la mitad de su peso en bambú todos los días, las hormigas cargan siete veces su peso, los porteadores generan tres veces su peso en polvo.
Te dicen eso de "es que sabe usté, las puertas hay que cortarlas ajustarlas" pero el que fabrica las puertas ¿Qué lo hace pensando que son para el Escorial? ¿Qué altura se piensa que tienen los techos del pueblo llano? Vamos que para generar esa cantidad de polvo las puertas han de ser de longitud igual a las mesas de "Siete novias para siete hermanos".
Vamos, que había tanto polvo en el comedor que si hubiera tenido unos metros cuadrados más me hubiera encontrado a beduinos con las cabras con haima y todo.
Una vez que se fueron los porteros llegaron los pintores (que todavía están por ahí haciendo sus cosillas con las paredes). Lo primero fue escoger los colores. A mi me cuesta escoger que desodorante comprar entre los cuatro que hay para hombre (y no es extraño que me acabe comprando de mujer por error) no os podeis imaginar lo que es escoger colores entre los 3500 colores que traen en la carta.
Como decidimos alisar el comedor tuvieron que quitar los radiadores del comedor. Consecuencia: adiós al agua caliente. No ha llovido en meses, ha sido decidir ponernos a pintar y en Barcelona y ha llovido dias enteros como para llenar embalses nuevos, con lo que la pintura se retrasó. El sabado decidí que ya eran demasiados días sin agua caliente así que decidí ponerme manos a la obra y solucionar el problema.
Primero identificar el problema: La caldera esta apagada. Esta apagada porque no tenía presión. No tiene presión porque el circuito está incompleto al no estar los radiadores. Solución invertir este recorrido y solucionar paso a paso. No podía colocar los radiadores (mis conocimientos no llegan para eso) pero entendí que se habían colocado tapones en la tubería con lo que ese tema quedaría solventado.
Ahora toca darle presión a la caldera. Tras unos breves intentos de hablar con la caldera para decirle que otras calderas más pequeñas daban muchisima más agua caliente que ella, que caldera más viejas era más efectivas, que era una vergüenza para su genero, se mostró del todo indiferente a mis palabras de presión. Decidí que seguiría las instrucciones del fabricante y giraría una pieza que está tan accesible como el grial en Indiana Jones 3. Vamos que solo falta un par de cuchillas cortantes para hacer más fácil el poderla girar.
Para poder girar la ruedecita hace falta otra pieza que estaba rota, así que me fui a comprarla.
- Hola quiero esto señor ferretero - dije enseñando la pieza rota
- ¿Qué es eso?
- Es para darle presión a la caldera, este esta roto, pues quiero uno que no lo esté
- ¿Pero donde va eso?
- Eso va enganchado a una ruedecita que esta junto a unos tubos por abajo, segun se mira boca abajo a la izquierda - el hombre quiere detalles yo lo de doy detalles.
- ¿Pero con eso le das presión?
- En realidad con esto mueves la ruedecita que debe accionar algun tipo de mecanismo - como en los templos mayas - que hace que la caldera tenga presión.
- Aaaah, vale, mira yo es que no trabajo el tema calderas. Tendrás que ir a una tienda de instalaciones. - lo mato, si hubiera podido le habría enseñado algún que otro uso que se le podía dar a la piececita.
Voy a una tienda de instalaciones y había una mujer que a todas luces estaba ahí con las mismas ganas que tendría en la sala de espera de un dentista.
- Hola, estoy buscando esta pieza que es para dar presion a la caldera.
- Lastima que no sea Viernes - ¿Sorda?
- Es cierto, los viernes son dias preciosos. ¿Tiene la pieza?
- Es que los viernes está aquí mi marido - ¿y lo echa de menos? - el se encarga de desmontar calderas y aveces le sobran piezas.
- ...
- Es que a las piezas de caldera hay que ir a morir al fabricante. - Viendo mi relación con las calderas anteriores no habría podido encontrar una expresión mejor.
Un poco frustrado volví a casa, volví a mirar boca abajo la caldera y me di cuenta de que una llave alen (allen, halen, hallen, comolechesellame) encajaría perfectamente. De eso si que tengo, así que con mi juego de llaves me acercó a la caldera.
- ¿Por qué no llamamos al Marcelino? - No el del pan y el vino, sino un instalador de gas amigo. Esto me lo dijo mi mujer.
- Pero si solo es darle presión
- Llamamos al Marcelino y que venga, si tu no sabes.
- Solo es darle presión - Yo tenía un repertorio corto de argumentos. Pero con decisión me iba acercando a la caldera.
- Llamamos al Marcelino y ... - había metido la llave
Giré una vuelta la llave y de desde donde yo esperaba que hubiera un tapón surgió un geiser. Primero un geiser timido para luego convertirse en uno que habría asustado hasta al oso Yogui.
- Si ya te digo yo, que si no sabes de calderas ¿PAQUETOCAS!!!?!?
- Solo era darle presión - Cuando tienes pocos argumentos usa los que tengas hasta que se agoten...
A recoger agua toca, friega que te friega. Revisar que todo sigue funcionando, bueno todo menos el agua caliente.
Solventado el problema el día avanza hasta el punto en que pueden volver a ser colocados los radiadores. Cuando volvemos a tener radiadores me vuelvo a acercar a la caldera y me dispongo a volver a darle presión. Ahora el circuito estaba cerrado, no habia peligro de inundaciones.
Me pongo bajo la caldera. La enciendo. Le doy un poco de presión y noto como el agua comienza a entrar en los circuitos. La aguja de presión marca cero.
Doy un poco más de presión.
Se nota el caudal de agua más grande.
La aguja marca cero.
Un poco más de presión.
Mas caudal de agua.
Un "PLOP".
Entra agua en la caldera como si tuviera la intención de montar un oceano.
La aguja pasa de golpe al 1,5.
Me asusto e intento parar el caudal
La aguja pasa al 2. Si pasa del 2,5 la hemos liado. Se me cae la llave allen que controla el flujo.
La aguja está en el 2,5.
¿A que explota y me mata la caldera?
La caldera gorgotea, gimotea, hace ruidos como de estar enfandandose mucho. Si fuera un animal serían los ruidos que precederían a un mordisco.
La aguja esta en el 3. No encuentro la llave allen. Empiezo a pensar que sitios quedaré sin visitar, que cosas que quería hacer nunca hice.
La caldera ya no gorgotea. Ahora ruge.
La aguja ya no puede subir más. La zona roja de presión está por detrás la aguja. El nivel estará entre el 3,5 y 4. Si fuera una pelicula este sería el momento en que un hombre vestido con un pijama y con los calzoncillos por fuera vendría a salvarme.
La caldera decide vaciarse.
Ruge mientras una cascada de agua cae de la caldera, he visto cascadas con menos agua que la que estaba cayendo en ese momento.
Me caía encima agua caliente, agua fría.
Apago la caldera.
Mi mujer asiste con los ojos del tamaño de bandejas de ensaladilla rusa en un día de camping al espectaculo que estoy montando.
Ahora no me dice nada. Nadie me dice nada, ni siquiera mi cerebro me dice nada.
Baja la presión al 1,5.
Encuentro la llave allen buceando en el pequeño mar que he montado junto a la lavadora.
Cierro el caudal de agua, enciendo la caldera.
La presión se mantiene en el 1,5.
Tenemos agua caliente.
- Ves ya tenemos agua caliente y no ha hecho falta llamar a nadie - digo empapado y triunfal.
Tener puertas tiene dos consecuencias directas, la primera de ellas es que dejas de tener un loft con lo que moverse por las habitaciones a oscuras vuelve a tener ese encanto que produce el volver a temer por tus meñiques podales. La segunda es que se han perdido todas las vistas al sentarse en el trono (de esto no no voy a dar más detalles).
Recordareis que a los que ponen puertas se les llaman porteadores y así les seguiremos llamando.
Los pandas comen la mitad de su peso en bambú todos los días, las hormigas cargan siete veces su peso, los porteadores generan tres veces su peso en polvo.
Te dicen eso de "es que sabe usté, las puertas hay que cortarlas ajustarlas" pero el que fabrica las puertas ¿Qué lo hace pensando que son para el Escorial? ¿Qué altura se piensa que tienen los techos del pueblo llano? Vamos que para generar esa cantidad de polvo las puertas han de ser de longitud igual a las mesas de "Siete novias para siete hermanos".
Vamos, que había tanto polvo en el comedor que si hubiera tenido unos metros cuadrados más me hubiera encontrado a beduinos con las cabras con haima y todo.
Una vez que se fueron los porteros llegaron los pintores (que todavía están por ahí haciendo sus cosillas con las paredes). Lo primero fue escoger los colores. A mi me cuesta escoger que desodorante comprar entre los cuatro que hay para hombre (y no es extraño que me acabe comprando de mujer por error) no os podeis imaginar lo que es escoger colores entre los 3500 colores que traen en la carta.
Como decidimos alisar el comedor tuvieron que quitar los radiadores del comedor. Consecuencia: adiós al agua caliente. No ha llovido en meses, ha sido decidir ponernos a pintar y en Barcelona y ha llovido dias enteros como para llenar embalses nuevos, con lo que la pintura se retrasó. El sabado decidí que ya eran demasiados días sin agua caliente así que decidí ponerme manos a la obra y solucionar el problema.
Primero identificar el problema: La caldera esta apagada. Esta apagada porque no tenía presión. No tiene presión porque el circuito está incompleto al no estar los radiadores. Solución invertir este recorrido y solucionar paso a paso. No podía colocar los radiadores (mis conocimientos no llegan para eso) pero entendí que se habían colocado tapones en la tubería con lo que ese tema quedaría solventado.
Ahora toca darle presión a la caldera. Tras unos breves intentos de hablar con la caldera para decirle que otras calderas más pequeñas daban muchisima más agua caliente que ella, que caldera más viejas era más efectivas, que era una vergüenza para su genero, se mostró del todo indiferente a mis palabras de presión. Decidí que seguiría las instrucciones del fabricante y giraría una pieza que está tan accesible como el grial en Indiana Jones 3. Vamos que solo falta un par de cuchillas cortantes para hacer más fácil el poderla girar.
Para poder girar la ruedecita hace falta otra pieza que estaba rota, así que me fui a comprarla.
- Hola quiero esto señor ferretero - dije enseñando la pieza rota
- ¿Qué es eso?
- Es para darle presión a la caldera, este esta roto, pues quiero uno que no lo esté
- ¿Pero donde va eso?
- Eso va enganchado a una ruedecita que esta junto a unos tubos por abajo, segun se mira boca abajo a la izquierda - el hombre quiere detalles yo lo de doy detalles.
- ¿Pero con eso le das presión?
- En realidad con esto mueves la ruedecita que debe accionar algun tipo de mecanismo - como en los templos mayas - que hace que la caldera tenga presión.
- Aaaah, vale, mira yo es que no trabajo el tema calderas. Tendrás que ir a una tienda de instalaciones. - lo mato, si hubiera podido le habría enseñado algún que otro uso que se le podía dar a la piececita.
Voy a una tienda de instalaciones y había una mujer que a todas luces estaba ahí con las mismas ganas que tendría en la sala de espera de un dentista.
- Hola, estoy buscando esta pieza que es para dar presion a la caldera.
- Lastima que no sea Viernes - ¿Sorda?
- Es cierto, los viernes son dias preciosos. ¿Tiene la pieza?
- Es que los viernes está aquí mi marido - ¿y lo echa de menos? - el se encarga de desmontar calderas y aveces le sobran piezas.
- ...
- Es que a las piezas de caldera hay que ir a morir al fabricante. - Viendo mi relación con las calderas anteriores no habría podido encontrar una expresión mejor.
Un poco frustrado volví a casa, volví a mirar boca abajo la caldera y me di cuenta de que una llave alen (allen, halen, hallen, comolechesellame) encajaría perfectamente. De eso si que tengo, así que con mi juego de llaves me acercó a la caldera.
- ¿Por qué no llamamos al Marcelino? - No el del pan y el vino, sino un instalador de gas amigo. Esto me lo dijo mi mujer.
- Pero si solo es darle presión
- Llamamos al Marcelino y que venga, si tu no sabes.
- Solo es darle presión - Yo tenía un repertorio corto de argumentos. Pero con decisión me iba acercando a la caldera.
- Llamamos al Marcelino y ... - había metido la llave
Giré una vuelta la llave y de desde donde yo esperaba que hubiera un tapón surgió un geiser. Primero un geiser timido para luego convertirse en uno que habría asustado hasta al oso Yogui.
- Si ya te digo yo, que si no sabes de calderas ¿PAQUETOCAS!!!?!?
- Solo era darle presión - Cuando tienes pocos argumentos usa los que tengas hasta que se agoten...
A recoger agua toca, friega que te friega. Revisar que todo sigue funcionando, bueno todo menos el agua caliente.
Solventado el problema el día avanza hasta el punto en que pueden volver a ser colocados los radiadores. Cuando volvemos a tener radiadores me vuelvo a acercar a la caldera y me dispongo a volver a darle presión. Ahora el circuito estaba cerrado, no habia peligro de inundaciones.
Me pongo bajo la caldera. La enciendo. Le doy un poco de presión y noto como el agua comienza a entrar en los circuitos. La aguja de presión marca cero.
Doy un poco más de presión.
Se nota el caudal de agua más grande.
La aguja marca cero.
Un poco más de presión.
Mas caudal de agua.
Un "PLOP".
Entra agua en la caldera como si tuviera la intención de montar un oceano.
La aguja pasa de golpe al 1,5.
Me asusto e intento parar el caudal
La aguja pasa al 2. Si pasa del 2,5 la hemos liado. Se me cae la llave allen que controla el flujo.
La aguja está en el 2,5.
¿A que explota y me mata la caldera?
La caldera gorgotea, gimotea, hace ruidos como de estar enfandandose mucho. Si fuera un animal serían los ruidos que precederían a un mordisco.
La aguja esta en el 3. No encuentro la llave allen. Empiezo a pensar que sitios quedaré sin visitar, que cosas que quería hacer nunca hice.
La caldera ya no gorgotea. Ahora ruge.
La aguja ya no puede subir más. La zona roja de presión está por detrás la aguja. El nivel estará entre el 3,5 y 4. Si fuera una pelicula este sería el momento en que un hombre vestido con un pijama y con los calzoncillos por fuera vendría a salvarme.
La caldera decide vaciarse.
Ruge mientras una cascada de agua cae de la caldera, he visto cascadas con menos agua que la que estaba cayendo en ese momento.
Me caía encima agua caliente, agua fría.
Apago la caldera.
Mi mujer asiste con los ojos del tamaño de bandejas de ensaladilla rusa en un día de camping al espectaculo que estoy montando.
Ahora no me dice nada. Nadie me dice nada, ni siquiera mi cerebro me dice nada.
Baja la presión al 1,5.
Encuentro la llave allen buceando en el pequeño mar que he montado junto a la lavadora.
Cierro el caudal de agua, enciendo la caldera.
La presión se mantiene en el 1,5.
Tenemos agua caliente.
- Ves ya tenemos agua caliente y no ha hecho falta llamar a nadie - digo empapado y triunfal.
23 marzo 2009
De desportero
Hay veces que un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer. Hay fuerzas en la naturaleza que desconocemos, que mueven algo dentro, algo irracional, algo contra lo que no se puede luchar. Esto me sucedió el viernes por la tarde.
Confluyeron en la misma tarde tres cosas con la sutileza de tres puercos corriendo por una plancha de acero electrificada:
1. Me quede solo en casa
2. En tres días vendrían unos señores a cambiarnos las puertas de casa (en adelante llamados porteros)
3. Encontré mi destornillador electrico.
Mi padre me había dicho que las puertas viejas le irían bien para montar "mesas de exterior" en el terrenillo del que ya he hablado con anterioridad. Así que ate cabos, sume dos y dos, blanco y en botella, las puertas no se tenían que tirar, tenía un destornillador en mis manos, estaba solo...
El mecanismo de la puerta tiene la complicación del mecanismo de un chupete, en principio.
Me acerque a la puerta del despacho y desatornille todas las bisagras, una puerta corriente suele tener una vida bastante aburrida, ve poco mundo, es un claro ejemplo de vida sedentaría. La puerta al verse liberada de sus grilletes tuvo un momento de incredulidad, siguió agarrada a la puerta por la fuerza más potente del universo, la rutina. Vencidas estas primeras reticencias la puerta lo tenía claro, lo primero dejarme fuera de combate y luego huir. La puerta se avalanzó sobre mí golpeandome en la cabeza y luego emprendió la huida con toda la velocidad y precisión que puede tener alguien sin piernas ni brazos.
NOTA MENTAL: Cuando los cuerpos pierden sujección la gravedad reclama protagonismo y provoca que se precipiten. Dos opciones: 1. me aparto 2. lo paro con algo que no sea la cabeza.
Tras aprender de mis errores, fui desmontando el resto de puertas, quitandoles las manetas, quitando eso que se mete y mantiene la puerta cerrada, quitandoselo todo más por saña por su primer ataque que por necesidad. En una hora larga todas las puertas estaban descolgadas, desmontadas y apoyadas en la pared del comedor.
Todas las puertas. Incluida la del lavabo.
Aprovechando que todavía le quedaba batería al destornillador desmonté el escritorio, una estantería y alguna que otra cosilla más.
Al llegar la noche llegó mi mujer a casa:
- Anda, has quitado las puertas
- SI!!! - sin poder disimular mi orgullo desmontador.
- ¿Has quitado la del baño? - Cuando pone ese tono y pregunta cosas evidentes me empiezo a preocupar
- SI?
- Y si viene alguien y tiene que ir al baño? Y si tengo que ir al baño y estan los carpinteros? Pero que falta hacía quitar la puerta del baño.
- Yoooo... ha sido el destornillador que tenía tanta batería...
El colofón de todo sucedió ayer, cuando por la noche, hablando con los porteros me dijeron que en el peor de los casos se iban a retrasar una semana.
Una semana con el piso convertido en un loft, sin puerta en el baño, como me ha dicho un amigo el primer trono indoor con vistas.
No es por desesperar a mi mujer pero esto sólo ha sido el comienzo todavía tengo muchas más oportunidades para liarla, todavía tengo que montar el nuevo despacho ;) Atentos al blog que vendrán noticias nuevas
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