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30 julio 2008

Picaaa!!!

Las ovejas dan lana, leche y carne. Los perros compañía y soporte a grupos especiales. Los conejos dan faena. ¿Pero que da un mosquito? Da satisfacción y sentimiento de logro. Es el único animal que provoca todo eso al matarlo.

Tu tienes una plaga de hormigas en casa, de esas que parece que tengas una manifestación sindical en el armario de las galletas, y todavía las miras con admiración: que orden, que disciplina, que puñeteras que me han fastidiado el chocolate milka de galleta. O tienes una plaga de cucarachas, las matas pero con admiración, vas a calentarte la leche y al abrir el microondas y te encuentras una que ha aguantado como una campeona un minuto recibiendo las ondas y todavía está como si fuera un spa. Pero te encuentras un mosquito, mira que no hablo de plagas, y te vuelves Hannibal Lecter haciendo una dieta adelgazante a base de batidos, vamos que lo matas con una saña. Es normal.

Es el único animal que no solo te pica sino que encima se recochinea, sino que explicación tiene el que antes de picarte se pasee un ratillo por la oreja. Es como si antes de que te atacara un león, se acercara y te diera un beso de ventosa en la mejilla dejándote todo babeado o como si los cocodrilos fuera por ahí sorbiendo el agua como abueletes tomando sopa. Es que no hay animal sobre la tierra que antes de atacar chinche a su victima.

Además que siempre es igual, tu apagas la luz, esperas diez segundos y notas en tu oreja el “zzzz zzz zzzz” que en lenguaje mosquitero significa “te veo y no me ves, te veo y no me ves”. Enciendes la luz y nada, es el mosquito Ninja, mucho peor que el tigre. Apagas la luz y otra vez “zzz zzzz zz” que esta vez significa “Puedo oler tu sangre” (años estudiando lenguaje mosquitil). Ahora no hay concesión, se enciende la luz y se comienza unas tareas de búsqueda que si se te cae un billete de 500€ no lo buscas con tantas ganas.

Normalmente el mosquito, estará parado en una pared, lo suficientemente alto como para que no llegues y tengas que buscar un trapo para darle, como normalmente no hay trapos de cocina en las habitaciones te acabas sacando alguna parte del pijama para darle el cebollazo. En verano muchos no llevamos muchas partes de pijamas encima así que lo mismo victima y verdugo están igual vestidos. No es extraño que tengas que subirte a la cama para matar al mosquito, así que pegando saltitos por encima del colchón (con una parte del pijama menos) te vas acercando al mosquito. Momento este digno de ser grabado por las cámaras de National Geographic, vamos que podría escucharse una voz diciendo “Podemos ver al macho de hombre acechando a su presa, se desplaza a botes silenciosos sobre el colchón de látex armado con su pantalón de pijama…”

Es bastante normal que el primer golpe sea fallido, el mosquito se mueve. Hay colores que el hombre no ve, hay sonidos que el hombre no es capaz de oír, el vuelo de un mosquito entra dentro de esas cosas que escapan a las habilidades humanas. Ahora está parado ahora está desaparecido. La suerte es que el mosquito no domina el arte del planeo, así que en breve vuelve a estar parado en la otra punta de la cama. Así que toca desplazarse a saltitos por el colchón pijama en mano.

Ahora sí, se calcula el golpe, se toman mediciones, se aumenta el grado de mala leche y se le da al mosquito. En realidad tu no has matado al mosquito, el mosquito se ha suicidado. Es como si fuera un integrista islámico, lleva un cinturón de explosivos atado a su cinturilla y cuando ve la muerte lo explosiona. ¿Qué explicación tiene sino la mancha enorme de sangre que dejan en la pared?

Cuando ves los restos de sangre en la pared sabes que esa sangre es tuya, los mosquitos no tienen el corazón tan grande como para mover tal cantidad de sangre, es más los mosquitos no tienen corazón. Es ver la sangre y comienza a picar el cuello, mano, pierna o brazo. Con la precisión de un ATS el mosquito te ha picado donde se juntan 3 venas y te ha dejado un bulto del tamaño de un chichón mediano.

Ahora ya te puedes dormir. Te pica la mano, has perdido dos horas acechando un mosquito y no te puedes poner los pantalones del pijama porque hay restos de un cadáver en ellos.

Una última reflexión:
¿Es cierto que sólo pican las mosquitas? Sin comentarios

Por cierto, me ha picado un mosquito.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ay,eso te pasa x tener la sangre tan dulce,la proxima vez k veas un mosquito no lo mates pobrecito tiene mas sentimientos k un bogabante y con lo k le cuesta ganarse la vida,mejor acompañalo a la puerta y k le pique a esa vecino tan pesado k no para de roncar.

coletas dijo...

JAJAJJAJJAJJAJAJ que pechá de reir...es que me estaba imaginando totalmente la escena y recordándome a mi misma lanzando la zapatilla...con lo cual aparte de cadaveres de mosquito acabas con la pared como si hubiese pasado una horda de spidermanes borrachos calzados con botas de montaña...