28 abril 2008
Olor
Miras al dueño de ese olor, sin saber si poner cara de mala leche o cara de pena implorando que reparta su presencia por todos los vagones o que se baje en la siguiente estación, que haga lo que le de la gana pero que se separe de tí. Al verlo te das cuenta de que el aura existe, no se ve pero se huele, es más su aura ocupa espacio porque la gente que está alrededor de este buen hombre se aparta para que su aura tenga espacio suficiente.
Todo esto sirva de introducción para decir que el otro día conocí al papa de ese olor. Cualquier olor sufrido hasta ahora no tiene nada que ver con lo que olí el otro día.
Estaba yo en el banco del vestuario del gimnasio, estaba en uno de esos momentos en que el tiempo vuela a tu alrededor pero mis gestos eran leeentos. De pronto me llegó un olor como si acabaran de abrir un bote de pintura de cuando le dieron la primera mano al Escorial. A mi lado un hombre, o lo que quedaba de él, estaba doloriendose de sus músculos mientras se descalzaba unas deportivas extrañas. Momentos más tarde apareció otro hombre, un despojo humano, con andares desgarbados empapado en sudor y se quitó una zapatilla igual de extraña que mi nuevo amigo. Era un olor como para acabar con la poesía. Estaban sentados uno a cada lado.
Un tercer hombre asomó por el pasillo, venía con la camiseta como si hubiera estado compitiendo en un concurso de camisetas mojadas, pero su cara era como si el concurso hubiera sido de comer ortigas. Calzado con las mismas botas. Me levanté temiendo por mi vida. Otro más y me hubiera desmayado ahí mismo... pero no me dió tiempo a irme cuando se quitó las dos zapatillas de golpe al tocar con su cuelo el banco de enfrente. "Si es una pesadilla ahora tocaría despertarse". Sentí como la vida abandonaba mi cuerpo, es imposible pensar. El olor llena todas tus sinapsis y se duerme hasta el instinto de supervivencia.
Tentado estuve de taparme las fosas nasales con mis propios calcetines de deporte. No bien acabé de ponerme los zapatos me levanté y oí como el primero le decía a sus compadres odoríficos: "Ha sido dura la clase de spinning hoy". Tentado estuve de preguntarle si no había muerto nadie.
Señor Dir aqui le dejo una sugerencia: cree tres vestuarios hombres, mujeres y spinning. Creo que he perdido años de mi vida y lo que ha pasado en Ascó no es ni comparable con lo que sufrimos ese día...
25 abril 2008
Esto es increible
No es que me haya entrado un ataque de orgullo y ego, pero me hacía grácia tenerlas en papel, no vaya a ser que esto del blogger pete y nos quedemos a dos velas. Lo mismo a alguno de vosotros también le apetece leerlas mientras va en metro, si lo hacéis, por favor reíros de la forma más escandalosa posible y, mientras mostrais bien el titulo, decid estas palabras: "ESTE LIBRO QUE COMPRE EN STORES.LULU.COM/MUNDOACIDO SON LOS MEJORES 12 EUROS GASTADOS".
No cuesta nada y a fin de cuentas todo el dinero que se recoja será para un fin benéfico, comprarme el wii fiit, que falta me hace.
Bueno no quiero hacerme muy pesado, solo despedirme y si alguno lo comprara o comprase hacedme el favor de decirmelo que me hará ilusión saberlo.
Un sáludo a todos.
P.S. : He estado pensando, y me ha dolido. En serio, si tienes un blog, te gusta el mío y te apetece, si compromiso eh, puedes hacerme un poco de campaña ;) Ya se me ocurrirá alguna forma de compensar, el día que sea como Zafón serás al primero que concederé una entrevista.
09 abril 2008
El niño del pijama grande
Desde el origen de las grandes civilizaciones los pijamas han sido prendas sometidas a todo tipo de estudios, incluso contrastados autores han escrito libros al respecto, como “El niño del pijama a rayas”. Pese a ser una prenda tan estudiada no voy a privarme de hacer mis apreciaciones.
Los pijamas están fabricados a desgana. No querría yo echarme encima al colectivo costurero español, en el caso de que todavía hubiera alguien que siguiera cosiendo en España. Pero no hay respuesta posible a la afirmación de que se cosen con desgana.
Lo primero que llama la atención es la tela con que se fabrican. Es la única tela del mundo a la que salen “bolitas” sólo mirándola. Vas a la tienda (la pijameria), pides que te saquen el pijama más caro que tengan, lo ponen encima del mostrador y si miras fijamente podrías ver como la tela se va microencogiendo y van saliendo las siempre agradables “bolitas”.
Hay pijamas que se sujetan a la cintura por una goma. Goma que es colocada por el estrangulador de Boston. Te puedes comprar una talla 60 que la goma te apretará hasta en la muñeca. Esto provoca que al levantarte, te quitas el pantalón y parece que te han arado las caderas. Lo bueno es que esto solo pasa los dos primeros días, porque en el día tres de la goma esta se expande de una forma que ríete de la teoría del bigban. En el momento que lo goma tiene suficiente diámetro como para esconder holgadamente un hulahop en los pantalones cada vez que te pongas los pantalones ya estás uniformado para ir cantando “PA MI MULATA PA MI MORENAAA”.
La goma no es lo único que aumenta. En general toda pieza del pijama tiende a crecer. Podrías comprarte un pijama de neopreno que al mes te iría grande. Si los cuidáramos bien podríamos usar los mismos pijamas que nos regalaron cuando nacimos de lo que llegan a darse de sí. El jersey del pijama, que nunca es llamado así, el nombre oficial es “la parte de arriba”, crece hasta permitir que varias personas podrían dormir sin tocarse compartiendo “la parte de arriba”. Con el pantalón ocurre lo mismo, las perneras se ensanchan hasta permitir que, en caso de frío extremo, pudieras dormir con los pantalones de esquí debajo.
Dormir con prendas amplias no supone ningún problema si duermes como Drácula, o sea inmóvil. Pero si llevas puesto un pijama un pelín viejo y te mueves ya te has condenado. Porque tu has conseguido girarte pero tu pijama no. “La parte de arriba” esta toda girada como si fuera un trapo a medio estrujar y ya puede ser amplia como la lona de un circo que al girarse las costuras te cortarán los brazos a la altura de los sobacos. Por no hablar de los pantalones, que no voy a comentar por donde se te meten las costuras ni donde provocan rozaduras.
Para ir bien se tendríamos que cambiar de pijama cada día par del mes.
19 marzo 2008
Diga eh eh eh
La cosa es que desde hace un tiempo me voy dando cuenta de que la gente tiene que repetirme las cosas en el mejor de los casos, cuando no me veo obligado a asentir o negar como quien tira una moneda al aire. Hasta ahora estaba convencido de que era un complot mundial por hablar bajito al lado mio, estoy seguro de que en el programa de Ana Rosa (que por horario no veo nunca) lo planifican todo pasando fotos mías y todo.
Quieras o no, esto es un problema. Me paso la vida diciendo "eh?". Un caso muy normal es este:
- Podrias er apo ina? por favor - me dice mi mujer
- eh?
- Que si podrias er apo ina
- Es que no te escucho
- Si es que estas sordo, que er apo ina
- Espera que voy, ¿que quieres?
- Que si me puedes traer el trapo ya que estabas en la cocina, pero bueno dejalo
Ayer mismo sin ir más lejos, estaba yo paseando por el centro de la ciudad y se me acerca una mujer. Mujer por otro lado que de sus años mozos lo único que guardaba serían fotos en el bolso. Se planta ante mi y me dice
- enta eres ento?
- perdone?
- enta eres ento?
- perdone!?
- ¿Que si quieres un completo por cuarenta euros?
La gente me miraba como si le estuviera regateando, que si esta mal visto ser cliente de estas mujeres de moral distraida intentar regatearles debe ser lo peor.
Cosas como las de ayer me hacen pensar en que debo ir a uno de esos medicos que se asoman a los orejas, las iluminan y te dicen si lo siguiente será que todo el mundo te grite como si perpetuamente fueras un niño malo. Mucho me temo que va a ser a sí porque en mi familia tengo antecedentes.
Las reuniones con la familia paterna son un pelin escandalosas. Mi abuelo es sordo, con todas las letras, algo que no combina bien con ser presumido porque según el sonotone no le queda bien así que es preferible que cuando tenemos que hablar con el parezca que estemos cantando heavy, por no hablar ya de sus noches de insomnio. Recuerdo alguna noche, estando él por casa, levantarnos todos a las tres de la mañana con la tranquilidad que te da escuchar a Chuck Norris a un volumen que rompería las ollas de barro porque no podía dormir y se acordaba que daban alguna de las maravillos pelis de este gran autor y mejor persona.
Mí tía tampoco oye muy bien, pero ella si que lleva sonotone. Aunque recuerdo un día en que se le gastaron las pilas del cacharro en una conversación con mi abuelo. Alerta marítima avisó a las Baleares que corrían serio riesgo de tsunami.
Bueno que si con estos antecedentes y con los sintomas que tengo me libro de llevar un aparatejo de esos será porque tengo las orejas pequeñas y no me aguantan.
18 febrero 2008
Si es que la gente es rara
Os pongo un poco antecedentes. El caso es que tras mi sesión de sufrimiento con las maquinas esas de pesos del infierno me dirijo a mi pequeña ración de baño de vapor.
El baño de vapor se está convirtiendo en un momento Zen, después de una mañana de trabajo me meto allí con el aire al borde de la ebullición puedo notar como se abren todos los poros, vamos todo un lujo.
El caso es que entro en la sala de vapor y me encuentro un tipo calvo en pelotas (hasta aquí puede ser normal) de pie, los pies plantados en el suelo y abierto de piernas lo que le daban de sí, con los brazos en alto y haciendo una especie de sentadillas raras.
Claro así verlo así y se me ha escapado un perdone y he salido cerrando la puerta otra vez, pero todavía con el pomo de la puerta en la mano he pensado “No voy a dejar que un espatarrado me arruine mi sesión de relax”, así que p’adentro otra vez.
Le echo un buen chorreon de agua al sensor con lo que el vapor balsámico comienza a envolverme y …
- COFCOF ATJO COF COFATJOA COOCOCOCOF.
Esperate que el espatarrado se me muere ahora, el ser gregario que llevo dentro hace que me gire no vaya a ser que necesite que le saque de allí a rastras. Fue girarme y me encuentro... un culo.
El hombre estaba estirando las piernas o la espalda o que se yo y se estaba cogiendo la punta de los pies con las piernas rectas de espaldas a mi. En ese momento decido que si le entra una lipotimia lo mismo va bien que no sobreviva.
Cierro los ojos, me concentro en el vapor que me quema la piel de la cara, intento relajarme, intento olvidarme de todo un poco y…
- AUMPF UAH UMMMP AUAAU UMPF UMPF
La madre que lo trajo. Ahora ya iba predispuesto a encontrarme un culo, pero no esta vez el hombre quiso sorprenderme y lo consiguió. Estaba de cara a mi, de vuelta al esparramiento y semi de cuclillas, las manos en las rodillas mientras iba levantando las piernas con ritmo acompasado como si fuera a comenzar una lucha de sumo. Al ver esto he dado un pequeño pasito para alejarme de él, que estábamos solos y uno guapo no es pero lo mismo tengo tirada entre los dementes.
Vuelvo a cerrar un ojo, el otro lo dejo abierto para vigilar al hombrecillo calvo y cuando veo que está tranquilito, vuelvo a cerrar los ojos y noto como el vapor me va envolviendo y puedo notar el calor…
- AAAAAAAARGH AAAAA EEEAF EEAF UMPF
Esta vez volvía a estar el culo. Estaba cara a la pared, espatarrado de nuevo y empujando la pared con los brazos separados. Tentado he estado de decirle que no cedería pero que si quería salir me habían dicho que fuera había unas paredes que si cedían, se llamaban puertas y permitían a uno acceder a mundos nuevos y salvajes. En esto que el hombre se sentó. Hubiera llorado si el calor que hacía no hubiera convertido mis lagrimas en vapor nada más salir.
Me siento yo también porque estaba agotado nada más verle. Entonces el buen hombre vuelve a espatarrarse sentado y comienza a abrir y cerrar las manos compulsivamente mientras jadea, juro que estaba jadeando, de pronto los huesos de las manos comienzan a crujirle con lo que entre los jadeos y los chasquidos el ambiente era envidiable. Después comenzó a inclinar la cabeza de hombro a hombro acompañando cada moviendo con un pequeño crujido cervical, aquí empiezo a sospechar que lo mismo es Mr Potato que ha perdido peso y está a punto de desmontarse.
Aquí tenía dos opciones o lo mataba y metía su cuerpo en el dispensador de vapor con la esperanza que se consumiera su carne o lo que acabé haciendo…
- Hasta luego – dije saliendo del baño de vapor, nada relajado.
14 febrero 2008
Cambios cambios cambios
Explico esta aseveración.
Cuando niños nacemos con las encías desnudas y cambiamos para tener unos dientecitos la mar de monos. Llega un punto que los dientes comienzan a bailar la conga y comienzan a caerse en el otoño de los dientes, entonces nacen unos dientes normalmente descomunales para la cara, todos de diferentes tamaños y lo peor, salen los dientes como guiri saliendo del metro, vamos que no saben por donde salir, unos para un lado otros para el otro, salen alternos.
Otro ejemplo la voz, tu de pequeño eres capaz de cantar arias pero llega una edad en que un gallinero se apodera de tu garganta y se empeñan en comunicarse con sus congéneres. Así que cada vez que vas a hablar parece que vayas a poner un huevo y cuanto más digno te pongas más parece que estén estrangulando a la gallina que llevas dentro.
Pero el peor cambio que sucede es cuando te casas o te juntas que te cambia el termostato interior para ajustarse al contrario que tu pareja. Si tu pareja es friolera, aunque tu hayas sido friolero los últimos 35 años, a partir del momento que te vayas a vivir juntos te volverás en una estufa de carbón. Esto se nota sobre todo por las noches. Tu estás helado, te pones mantas como parecer una lasaña y a ella le entra la calor y las va echando encima tuyo... consecuencia... a la hora estás como si estuvieras en una sauna, pero corriendo por dentro.
A la noche siguiente decides que te pondrás un pijama más fino para soportar la doble lasaña, pero esa noche a tu pareja le entra el frío y se queda tu parte de lasaña con lo que a las dos de estar durmiendo hay pingüinos en el ártico que tienen las plumas más calientes que tú.
La noche siguiente haces un medley, pantalones de abrigo y camiseta de maga corta. Esa noche nada se mueve, no se mueve ni la cortina y tienes las piernas como si te tuvieras un año y te hubieras olvidado de ponerte el pañal pero tienes los brazos helados porque te quedaron fuera de la colcha.
Una noche más y otro intento, parte de arriba de invierno y pantalones cortos. Bueno pues esa noche tu primer sueño será una persecución con caída al vacío y patada voladora al final, con lo que colcha y lasaña de mantas se irán al sitio más alejado de tus piernas posible, te quedaran al descubierto como si te estuvieras insinuando a la lámpara y al ratillo estarán amoratadas de frío.
Pero no te preocupes que el invierno pasa y cuando llegue el verano... cuando llegue el verano te asarás por las noches mientras ella quiera dormir con una sabanita...
Pero lo mejor de todo es que a pesar de todo esto ya no podrás volver a dormirte solo.
13 febrero 2008
Régimen
Claro uno se pesa, cosa que intento evitar por todos los medios, y ve que hasta a la bascula le sabe como mal decirte el peso así de golpe y esta la pobre como jugando con los numeros. Así que decidí ponerme a régimen. Podría decir que decidí "comenzar" un régimen, pero es que los a los régimenes no se comienza se pone, como si fuera unas oposiciones. Vamos que te pones pero con la idea de dejarlo a la primera oportunidad.
Estoy convencido que para nuestros padres era mucho más fácil ponerse a régimen, su régimen era comer verdura, todo a la plancha y huir del pan. Pero ahora es muy complicado. Si alguna vez decides que vas ha hacer régimen no se lo digas a nadie por dos razones: 1. Porque seguro que te recomienda uno infalible y 2. Porque se dará cuenta de que has fracasado estrepitosamente en lograr rebajar esa capilla de grasa tan util para los dias de frio.
Me centraré en el primer punto, en las recomendaciones de los régimenes. De este punto hay como para escribir un libro, vamos y de eso se ha hecho y muchos "medicos" viven de engañar al personal, cuando no de provocar tendencias suicidas a los pobres que inician sus dietas "milagrosas". Antes de continuar indicar que soy muy desconfiado de todas las nuevas "tecnicas" y de los supuestos medicos que aprenden en un curso en Checoeslovaquia (Ya se que no existe) de dos meses, o de las máquinas que te las pones y te achicharran la grasa ¿Que se supone que está haciendo con mi barriga, ¡panceta!? Normalmente exijo que si alguien va a tocar o hacer que me tome algo como mínimo haya estudiado un minimo de años y alguna carrera relacionada con la medicina o en su defecto sea un chino con cara de mala leche y unas agujas muy largas. Después de esto pasaré a explicar algunos de los régimenes recomendados.
1. No mezclar y/o cronodieta
Puedo afirmar que este es de lo más curioso. Hay una dieta que consiste en no mezclar hidratos con proteinas. Creo recordar que era una especie de invención de un "médico" que cuando lo expuso en un libro provocó que muchos endocrinos se arrancaran los ojos con cucharillas de cafe, en la sexta edición del libro ha transformado esa dieta a la dieta mediterranea.
El caso es que en un principio parece fácil antes de preparar la comida tienes que juntarla de forma que te queden los animalitos a un lado y las plantas al otro. Puedes comer tantos animalitos y derivados como te plazca y los mismo con las plantas, eso si como las mezcles MUERES.
Primer problema que se te plantea es en el super, vas a comprar y te das cuenta de que a los esparragos les ponen suero de leche (la leche viene de los animalitos así que no se puede mezclar con los esparragos que son plantas), a las patatas fritas les ponen aroma a jamón, ais... Comprar se convierte en un doctorado, eso si mi mujer cogió una especialización que casi me hace montar un laboratorio en casa para separar las moleculas de las proteinas y los hidratos.
¿Qué riesgo tienes con este régimen? A parte de que lleves siempre encima un choricillo para ir picando por si te entra el hambre, es que mal llevado te pone el colesterol como para engrasar la flota de autobuses de Barcelona.
Un complemento "ideal" para esta dieta es la cronodieta, esto es que aparte de no mezclar hay alimentos que solo se pueden comer a ciertas horas. Por ejemplo antes de las ocho puedes comerte un buey con patatas que no te engorda, esto tiene su base científica en que las celulas que se encargan de transformar el alimento en grasa corporal son funcionarias y hasta las ocho no comienzan la jornada.
Comer fruta es toda una odisea, esas si que son funcionarias, solo se puede comer fruta dos horas antes o dos horas después de la comida (que es cuando más apetece), vamos que te puedes comerf un plato chicharrones para comer y no pasa nada pero como te comás una mandarina de postre te engordas un par de kilos fijo.
Lo mejor de todo es que con este régimen se pierde peso de verdad, así que lo mismo si que tiene alguna base fisiológica.
2. El régimen de solo un alimento
Este es buenisimo, yo no lo he hecho nunca porque me aprecio y de tantos años viviendo conmigo mismo me he cogido cariño. Hay alguien, con una mala leche que estremecería a cualquier dictador africano, que dijo que para perder se peso se tenía que estar uno o varios dias a la semana comiendo solo: Melocoton en almibar, piña en almibar, coles de bruselas o nueces de macadamia (vete tu a saber).
El almibar que es básicamente azucar es lo mejor para adelgazar (según ese sádico, que espero que este muerto para que no pueda disfrutar del placer de ver como muchas personas sufren con esta dieta). ¿Realmente nadie de los que hace este régimen se ha planteado lo bueno que es para el cuerpo pasarse un dia a base de almibar y melocotones? Vamos que tienes que defecar garripiñado (perdon por el comentario escátologico, es que me enciendo).
Este régimen cumple su primer objetivo que es... odiar al melocoton en almibar, he visto a gente en el Carrefour cogiendo las latas de melocotones y pisotearlas o como mínimo mirarlas con odio.
Me paso yo un dia a base de melocotones y es el último día de mi vida. Además no he conocido a nadie devorador de melocotones que no haya recuperado lo que perdió a las pocas horas de dejar el régimen.
3. Régimen Ortomolecular
Este es el más fashion. Ahora que cuando me lo explicaron me rechinaron los dientes. Era algo asi como dejar de comer fruta dos semanas (si no te mata el escorbuto me han dicho que pierdes peso) hay algo más que tampoco puedes comer no recuerdo si eran legumbres o algun otro alimento fundamental, creo recordar que eran hidratos. El caso es que en vez de comer eso te tienes que tomar unos polvos que te aportan los nutrientes que te faltan al quitarte los alimentos fundamentales que te están quitando. Ves aqui estoy de acuerdo donde se ponga un bote de polvos que se quiten las manzanas, ya lo dice el refrán "Un buen bote de polvos al día una visita al medico te evitaría"
Bueno pues te metes los polvos en el cuerpo y durante dos semanas te limpias el cuerpo, y no quiere decir que te duches cada tres horas, sino que se ve que el cuerpo elimina toxinas, impurezas, vitaminas y algun que otro mineral. Además me parece que se suprime alguna comida reemplazandola por otros polvos.
Estoy seguro de que matarte no te mata, mis amigos que lo han hecho siguen sanotes, pero es o un regimen o que te quitas las ganas de vivir o te dan ganas de matar a alguien y practicar canibalismo, eso sí sin comer fruta que es sustituida por los polvitos.
Creo que falta mucho para que alguien me convenza de lo saludable de un régimen que te quite la fruta o cualquier otro alimento que aparezca en la base de la pirámide alimenticia.
4. El de toda la vida
Este es mi preferido. El que se basa en comer menos, quitarte la grasa (preferiblemente en una clínica homologada por el departamento de sanidad) hablando en serio nada de panceta ni embutidos, nada de picar entre horas y poquito aceite cocinado (siempre crudo y de oliva de los buenos).
Es cierto que se sufre, porque es hacer este regimen y se te agria el caracter y el mundo a tu alrededor decide ponerse a comer pastitas y choricillos por la calle con cualquier pretexto con el único fín de hacerte caer. Todas las pastelerias deciden mostrar sus mejores pasteles en el escaparate.
Además este régimen es lento, pero lento. Vamos que para perder 4 kilos te tiras un mes tranquilamente, pero una cosa buena que tiene es que no te mata, que bueno puestos a mirar se me antoja importante.
Independientemente del régimen que uno haga el mejor momento siempre es el atracón para celebrar que se ha acabado, atracón en que se debe intentar recuperar todo lo perdido y un poquillo más porque... porque hemos sufrido mucho.
30 enero 2008
He vuelto a volver al gimnasio
Algún día, y será pronto, escribiré sobre lo que dejo atrás pero por ahora baste decir que se acabó el proyecto donde estaba y una vez más, como botella de cristal en los ochenta, devolvieron el envase a mi oficina. No es la primera vez que aterrizo en oficinas, es la segunda, y coincidiendo que hacía poco me había borrado de mi anterior gimnasio, al que convertí en ONG al contribuir fielmente mi cuota mensual sin hacer ningún uso, miré de apuntarme al gimnasio de la calle.
El gimnasio es de la cadena DIR. Aunque es ligeramente más caro que los típicos UBAE que subvenciona el ayuntamiento de Barcelona he de reconocer que vale la pena pagar la diferencia (Si no eres el señor DIR no leas lo que sigue: Señor Dir estoy abierto a cualquier aportación económica que quiera realizar por la publicidad NO GRATUITA que le estoy haciendo.)
Eso si el gimnasio tiene una serie de peculiaridades merecedoras de ser escritas aquí.
1. Es un gimnasio no apto para feos o no musculados. Estoy por borrarme y eso que solo llevo cinco días. Mi primera impresión al bajar a la sala de máquinas (siempre que escribo esto me viene a la mente al escena de los Hermanos Marx echando carbón a un tren en la película... en una película) fue que estaban rodando un anuncio, si es que hasta sudaban bien. En los UBAE la gente suda como los humanos, a roales y no creo que haga falta que indique donde salen los roales, pero aquí no, es como si tuvieran una máquina dispensadora de sudor y antes de entrar se lo untaran.
No quiero dar a entender cosas que no son, pero es chocante ser el más "recio" (como diría mi abuelo) de la sala, pero si hasta el de mantenimiento que debe tener 93 años va marcando abdominales. Han conseguido que me esté planteando ir en gabardina, al menos el primer año.
2. Las máquinas no fallan, se sublevan. Que falle una máquina es comprensible, por muy cools o chachis que sean, lo que no es tan normal es que la máquina intente matarte. Me subo a la cinta de correr, le introduzco mi peso como si estuviera marcando el pin de la visa en el cajero (tapando la pantalla), le marco la velocidad deseada, enciendo la tele de la máquina (sisisi, si cada máquina tiene su tele particular, ¿no dije que eran superfashiondelamuerte?) y la maquina empieza con un movimiento regular "increscendo" hasta los ocho kmh momento en el cual, la maquina da una especie de respingo, llamale temblor si quieres y cambia la dirección de la cinta medio segundo. Tiempo suficiente, por otra parte, para tener la sensación de que o recuperas el centro de gravedad o lo siguiente que te saldrá por la boca sera el coxis. Doy un par de zapatazos y cuando estaba apunto de ponerme a correr para atrás la máquina corrige la mal función y se pone a rodar a 9 kmh en la dirección correcta un par de segundos pero entre terribles temblores. Cuando voy a darle al botoncito de stop, la máquina que además de tele debe tener cámara, cambia el sentido de nuevo y una vez más casi practico el jogging horizontal, esta vez no intento recuperar el centro de gravedad sino que salto para poner los pies en los laterales de la cinta que no se mueven. Pero como tengo la agilidad de una chirla consigo poner un pie en el lateral pero el otro vuelve a aterrizar en la cinta que había vuelto a avanzar pero entre temblores. Para no irme al suelo comienzo a mover el pie de la cinta como si me estuviera impulsando yendo en patinete hasta que consigo atinar a darle al botoncito del demonio. Ya en el suelo, me siento como un superviviente, como Ulises.
Para mi que no es normal, pero bueno así es más divertido.
3. ¿Qué comen los monitores? Hay 2400 monitores en la sala de fitness (o también conocida como la sala de los gruñidos por los sonidos que se escapan al mover los pesos). Cuando me acerqué a que me hicieran la rutina me atendió uno que si me hubiera dicho que se llamaba Oleg y que tenía prisa porque tenía que zarpar en un drakar a tomar Islandia le hubiera dado todo el crédito del mundo. El buen hombre alcanzaría facilmente los dos metros... y de alto también. Me comienza ha hacer una serie de preguntas:
- ¿Que quieres conseguir viniendo al gimnasio?
- Ponerme en forma (¿Cuantos habrán contestado aquí: "novia"?)
- ¿Pongo perder peso?
- Ponlo
- ¿Te gustaría ganar masa muscular?
-(nononooo... si mis brazos de alambre es lo ultimo en las revista de moda.) PONLO TAMBIEN
- ¿Te gustaría ganar resistencia?
- Y fuerza, ponme de todo eso
-Tendrás que hacer ejercicios hasta que tiemblen los brazos y piernas del esfuerzo
- ¿Solo tengo que hacer una de cada?-Aquípone cara nórdico de que se ha reído por última vez cuando Noruega fletó el primer drakar a América, vamos que si se reía sería muy dentro
- Ten esta hoja y haces los ejercicios durante seis semanas y ...
- ... me volveré como tú
- ... después hablamos
4. Qué miedo da el baño turco. Hoy ha sido el primer día que he entrado en un baño turco. Y la primera impresión es que se me empañaban las gafas, lo que me ha hecho comprobar que ya no las llevaba puestas. Se intuía unos bancos. Si yo ya veo mal sin gafas solo hay que imaginar lo bien que veía encima caminando por una olla de verdura al vapor.
Me ha dado por pensar que lo más probable es que no estuviera solo y aquí me ha entrado el pánico. "YA VERAS COMO ME SIENTO EN EL REGAZO DE UN TÍO" así que tímidamente me he acercado al banco más cercano y al llegar he intuido un par de piernas así que he dado un par de pasos a la derecha hasta encontrar un banco libre.
La sensación es de estar respirando agua, agua con tomillo o laurel, no se decir, pero era una sensación no buena, no me atrevería a decir mala pero era "no buena".
Cada poco rato caían gotas del techo a una temperatura ideal para cocer coles. En un momento la maquina de vapor a resurgido de sus húmedas cenizas y ha comenzado a hacer ruido y ha llenado de vapor la habitación hasta convertirlo en un mundo de algodón. En ese momento me veía incapaz de encontrar la puerta así que he tenido que esperar a que la buena máquina acabara la demostración y se pudieran volver a intuir las baldosas para poder salir
Estas son las primeras, espero que de muchas, reflexiones que me provocado el gimnasio, al menos en los cinco primeros días. Ya iré contando si alguna máquina más intenta atentar contra mi vida o si Oleg (para mi siempre será Oleg) finalmente entrena con el martillo de guerra.
29 enero 2008
Hoy lo he roto
¿Cuántos días soy capaz de conseguir esto? Ni uno solo, todos los días me peino mientras me pongo los pantalones, me tomo los cereales sin leche y cuando me doy cuenta de que algo me falta me tengo que tomar la leche sola para conseguir despegarme los cereales de la garganta, cuando no me voy colocando la corbata mientras bajo las escaleras con la mochila en la espalda, unas llaves en la mano (que no necesariamente tienen que ser de casa, pueden ser de cualquier sitio porque con las prisas algún que otro día acabo cogiendo las llaves de mis padres pensando que eran las mías, la solución poner todas las llaves en el mismo llavero e ir como si fuera un sereno por la calle, bueno también está la opción de olvidárselas)
Si a todo esto le juntamos la mala convivencia que tengo yo con mi despertador juntamos que hoy ha sido un despertar horrible. Durante un tiempo me ponía un móvil que tengo sin tarjeta para hacerme de despertador pero como todo el mundo comenzó a decir que dormir con un móvil en la habitación provoca mutaciones, alteración de los sentidos y el crecimiento de pelos en las orejas decidí que iría castigado fuera del cuarto.
Tenía un despertador analógico, usease de esos con tres palitos que marcan las horas, pero apagarlo era muy sencillo, en seguida mi subconsciente se aprendió donde estaba la palanquita y lo apagaba mientras yo dormía. Me compré un despertador digital que para apagarlo hacía falta una combinación de teclas, el caso es que no sin esfuerzo por su parte mi yo dormido había conseguido apagarlo, pero hoy se ha superado. En un alarde de habilidad proporcional a la que me falta despierto, mi yo dormido ha conseguido apagar el despertador, cambiar la hora y cambiar la hora de la alarma. Así que cuando me he despertado y he visto que eran las 12 de la mañana he tenido un grupo de emociones que han subido del estomago y amenazaban con explotar en el pecho. He entrado en crisis.
Ya no sabía nada, buscaba las camisas en el cajón de los calzoncillos, casi me pongo calcetines blancos con pantalón de pinzas, he cogido zapatos diferentes, he abierto el mismo cajón unas seis veces esperando que por arte de magia fuera apareciendo las diferentes partes de ropa. No quiero ni pensar lo que he metido en la mochila del gimnasio... por que la toalla me la dan en el gimnasio que si no me veía secándome agitándome como los perros.
Casi reviento los bajos del pantalón al ponérmelos, porque con las prisas se me han enganchado los pies en las costuras.
Todo esto para llegar al comedor y mirar otro reloj y ver 08:12. He vuelto a la habitación con el paso comedido del que tiene ira suficiente como para que le tiemblen los músculos. He cogido el despertador y tentado he estado de hacérselo llegar a mi vecino pero me he contenido, me he contenido y tranquilamente lo he dejado sobre la mesa boca abajo, cosa que no le ha gustado porque ha comenzado a pitar y al ir a verlo ya tenía la hora correcta y si un despertador puede tener una expresión burlona tiene que ser muy parecida a la que tenía mi despertador...
Hoy me compro un despertador y, aunque no sea muy ecológico, lanzare el mio al contenedor del cristal a ver si le revientan esa pantalla de chulo que se le ha quedado.
16 enero 2008
Compañerismo II
En un tiempo muy muy lejano, estaba yo lesionado (raro eh?) en el codo, no recuerdo exactamente pero que me pasó, y lo llevaba en cabestrillo escayolado. A un informático no le dan la baja jamás, así que allí estaba yo a base de ibuprofenos trabajando al 50%. Coincidió ese día que mi padre había llevado mi coche al taller a una revisión y me llaman que tengo que sacarlo de allí porque ya habían acabado y si el metro cuadrado en Barcelona está caro, el metro cuadrado de taller está espectacular.
Así que allá que voy conduciendo con mi brazo en cabestrillo consigo aparcar cerca del trabajo y vuelvo a la oficina. Al llegar me encuentro a mi compañero con la cara blanca como si hubiera estado jugando a cartas con la niña esa japonesa de The Ring.
- Acompáñame al lavabo…
- ¿Sabes que estoy casado?
- Estoy muy mareado y no se si llegaré…
Y no llegó a medio camino se desplomó. Mi compañero es más alto que yo, y yo no es que sea bajo, e igual de pesado, así que tuve que aguantarlo con el brazo izquierdo, el único de mis múltiples brazos que no estaba en cabestrillo, y delicadamente dejarlo caer a plomo en el suelo. Lo llevé a rastras hasta una esquina, siempre usando solo el brazo izquierdo, y levantarle las piernas. Mientras toda la oficina estaba conveniente mirando hacia otra dirección. Se acercó uno y me dice:
- Creo que puede ser una bajada de azúcar, toma un caramelo
- Lo que es, es una bajada de cuerpo. – Ganas me quedaron de decirle por donde se podía meter el caramelito que cogí cortésmente.
Como pudo se volvió a levantar y se apoyó en mi hasta el lavabo donde se volvió a desplomar, no estaba yo como para decirle que el suelo de un lavabo no es el mejor sitio para una siesta. Como pude le eche un poco de agua. Mientras él estaba allí observando el techo llegó otra persona, a la que ver personas tiradas en los suelos de los lavabos es su pan de cada día, porque estiró las piernas y pasó por encima de mi compañero.
Cuando pudo caminar, bueno tambalearse avanzando hacia delante, lo volví a cargar en mi hombro y hacia el coche que fuimos.
- Me duele mucho el pecho y el brazo izquierdo – me dice para tranquilidad mía.
- Espera que te pongo en horizontal el asiento, por dios intenta no morirte ahora vale – ganas me daban de romperme el yeso.
Conduciendo como podía llegamos a la clínica Quirón. Deje el coche en cualquier lado y vuelta a cargar el buen hombre hasta la entrada trasera, con la buena suerte de que me equivoque de entrada y me metí en una portería, equivocación de la que fui consciente tiempo más tarde. En mitad de la entrada había una silla de ruedas y allí lo dejé, resultó que la silla era de un vecino que estaba bajando en el ascensor y el portero del edificio le había preparado allí. Al bajar el vecino tuvo un primer momento de querer proponernos que lo levantara de la silla pero cuando le vio la cara, que ya no era de haber estado jugando con la niña de The Ring, ahora la tenía como si la niña le hubiera insinuado alguna guarrada.
El buen vecino tuvo a bien no decir nada más y nos dejó la silla, pero como estábamos en un sitio equivocado enmendar el error suponía salir a la calle y hacer un recorrido de unos 500 metros, yo si me equivoco no me estoy con tonterías. El portero providencialmente me indico una entrada trasera a urgencias del hospital, así que allí que me lance empujando la silla con un solo brazo. Llegué a recepción del hospital a traición, allí por donde nadie me esperaba.
- Se muere – dije intentando no dramatizar demasiado
- ¿Qué le sucede?
- Le duelee eeeel – no podía hablar, cargar 90 kilos de un lado para otro con un solo brazo me había cansado ligeramente. – le dueleeeee eeeel… unnn brazo
- Y va en silla de ruedas por un brazo
- Le duele el brazo izquierdo, se ha desmayado ngdos veces, me muero yoo….
- Bueno ahora lo miramos
- Gracias… me voy a morir a la sala de espera vale… estoy allí
Al final resulto que todo era fruto del estrés, el estrés es malo no tengais nunca de eso. Pero nos sirvió para ver los buenos compañeros que teníamos en la oficina.
11 enero 2008
Atropello
He escrito bien, de administrativo, hace un tiempo (ahora no se como será) solo podías estudiar informática cuando habías demostrado que no ibas a utilizar los conocimientos adquiridos paraconquistar el mundo, o empezar una tercera guerra mundial.
Por aquel entonces estudiaba yo en un instituto un tanto peculiar, se llama Santa Pau Pifma. El director, el señor Gumersindo, no es que fuera franquista es que si Franco hubiera vivido hubiera sido Gumersindista. Algun otro día ya explicaré yo historiasdel señor Gumer.
En el instituto se impartían clases de Electronica, Administrativo y Hogar. A electrónica iba lo peor de cada casa, vamos que en cualquier momento podrían haber rodado allí mentes criminales 34. No hará falta decir que allí las unicas chicas que entraban eran en las revistas que escondían debajo de los pupitres.
Administrativo eramos los "normales", con nuestras rarezas y nuestras cosas pero chicos enfermizos y raritos como buenos futuros informáticos.
Hogar era la antitesis de Electronica, eran las chicas que querían ser monitoras de guardería. Alli los chicos eran los que estaban enganchados ensus carpetas.
Esta diversidad, y el hecho de que las clases estaban divididas por paredes de cristal producía situaciones raras raras raras. Por ejemplo un dia los de electronica se amotinaron, echaron a la profesora e incendiaron
las papeleras mientras reproducían algun rito extraño aprendido seguro en sus largas sesiones de estudios de las civilazaciones antiguas.
Mientras los de administrativo, que estabamos separados de ellos solo por una pared de cristal, nos preparabamos para ser invadidos en cualquier momento, las de hogar, inmersas en su mundo de Banner y Flappy empezaron a ensayar el "Sol, solet" cancion de cuna catalana. La letra viene a decir algo así como "Sol, solecito venme a ver, venme a ver, sol solecito venme a ver que tengo frio" (Las canciones para los niños de tres años no las compone Bunbury).
Todo esto sirva de introducción para mi historia (cada dia escribo peor, lo sé).
Un día saliamos tres compañeros de clase y cuando nos disponíamos a cruzar la calle una furgoneta bloqueaba el paso de peatones. Al esquivarla nos salimos del paso y vino un coche, podríamos
decir que no venía despacio. Yo iba enmedio de los chichos, digo enmedio de mis dos amigos. Pero el que estaba más expuesto resulto ser un ninja que se desvaneció, yo que soy de natural lento solo me dio tiempo a medio girarme para medio disfrutar del atropello en todo su explendor.
El coche comenzó a pisarme el pie por el talón. Lo doblo cual cajera del Zara y lo juntó con la punta. Al terminar de pasar di un respingo ygiré sobre mi mismo que ni el Nacho Duato de jovén.
Esa fue una de las primeras veces que pensé que había conocido el dolor es su estado sublime. Para mi no podía haber nada que provocara un dolor más refinado e intenso.
Justo pasaba por allí una profesora, la de "natus", que posiblemente era la más pequeña del instituto pero se empeño la buena mujer en tirar de mi para levantarme del suelo. Por si mi peso, que no era poco, no fuera suficiente la mochila se había enganchado en el portón de la furgoneta con lo que sacarme de allí era una obra de ingeniería.
Una vez de pie caminar no era sencillo, sin apoyar el pie y como punto de apoyo una mujer de
cuarenta kilos la cosa no era sencilla.
Al llegar al colegio de nuevo salio el director, alertado por alguno de sus espías y comenzó: "Es que ustedes son unos vagos y unos maleantes, que andan todo el dia magreandose por las esquinas y luego pasa lo
que pasa, que los pillan los coches y luego... y luego... todos son problemas para el instituto."
Me llevaron al hospital y alli me dijeron que abandonara la idea de tener una articulación nueva en mitad del pie, que lo mejor era enyesar una temporadita y dar parte a la urbana.
10 enero 2008
RyanAir the lowcost suffering
¿Por qué digo esto? ¿Qué me lleva a esta ira contenida, que de salir haría que lo del Vesubio sería una quemadura en tercer grado?
Todo comenzó al finalizar mis minivacaciones en Granada. Estuvimos genial, algún dia ya contaré mas detalle, con unos amigos disfrutando del “fresquito” granadino y comiendo como si no fuera ha haber un mañana. El caso es que tuvimos que volver y yo que soy un catalán de pro miré cual era la forma más barata de hacerlo, con lo que RyanAir ganó el concurso de los baratismos.
Había reservado el vuelo de vuelta hacía ya semanas, estaba previsto para el lunes 7 de enero a las 18:50.
Tristes nos despedimos de nuestros amigos y comenzamos la excursión al aeropuerto. Se levantó niebla con lo que tampoco podía correr, así que llegamos al aeropuerto poco antes de las 18h.
Me dirijo al puesto de Hertz para entregar el coche de alquiler.
- Buenas vengo a devolver un Opel Corsa, esta en la plaza 9
- ¿Qué tal ha ido?
- Bien, perdone es que sale mi …
- ¿Te ha gustado Granada?
- Si, mucha gente, pero mire es que mi av…
- ¿Dónde estabas alojado?
- En Guadix, en serio es que el …
- Bueno pues un segundo, a ver un Opel Corsa ¿Verda que es un buen coche? Mi cuñado tiene un Opel y está muy contento
- Seguro, muy buen coche, le importa que vaya factu…
- Esperate un segundo que voy…
- No es que
Y se va, se levanta y se va. Yo empezaba a estar nervioso, pero no nervios de esos que hacen que te comas las uñas, más bien nervios que hacen que pierdas la cabeza y cuando te vuelve hay muertos a tu alrededor.
- Bueno pues todo está perfecto, mushas gracias y buen viaje de vuelta a Girona y que …
- De nada…
Y cogiendo las maletas a correr a facturar, eran las 18:10. Todas las lineas de facturación estaban cerradas. Gente miraba los letreros de cerrado con la cara que mirarían como ardían los barcos de Hernán Cortes los marineros. Viendo que no había donde facturar nos vamos al stand de RyanAir.
Allí había una chica, eran las 18:12.
- Hola muy buenas, mira que tengo que facturar las maletas para el vuelo a Girona y no veo donde
- Es que se ha cerrado la facturación
- Bueno pues dime donde puedo entregar la maleta
- Es que se ha cerrado la facturación – Hay niños que dicen papa, mama y ajo. Esta aprendió “Se ha cerrado la facturación”
- Ya, si te había oido. Es que mira tengo que coger un vuelo a Girona y la maleta es que me hace ilusión que se venga conmigo
- Ya pero como se ha cerrado la facturación – como lo hubiera dicho una vez más la mato – no se puede subir la maleta y no podéis subir al avión.
En todo esto llegaron los “observadores de carteles de CERRADO”. Eran una veintena de personas.
- Shenoriiita, shenoriiita, que han cerrado la facturación
- Si es que se ha cerrado la facturación y …
- No se pueden subir maletas – dije yo que ya lo había oído tres veces.
- Pero es que se va a marchar el avión
- Si pero como se ha cerrado la facturación no pueden subir al avión.
Consejo para azafatas de tierra. Si tienes una veintena de personas cabreadas delante de ti no hay que decir según que frases, porque la reacción es inmediata, alguien ha visto lo de los mentos y la cocacola, pues vamos los allí presentes éramos contenedores de CocaCola de ochenta kilos y la mujer nos echo unos cinco kilos de mentos.
- Como que no, YO ME SUBO EN EL AVION, si hace falta tiro los champús
- Mire no me chille que yo no puedo chillar
- Me da igual que no puedas chillar, YO ME SUBO EN EL AVIÓN
- HEMOS PAGADO NUESTRO BILLETE
- Si pero la facturación se ha cerrado
- Matenla, matenla y que sufra – sugerí yo, que viendo que había gente que chillaba por mí me retiré para ir apostillando
- ¿Si pero entonces que podemos hacer? – Espetaba otra mujer.
- Bueno pues como la facturación se ha cerrado – Estaba por comprar un cuchillo jamonero en este punto – tendrán que coger el siguiente vuelo que es… mañana a las 8h
- NO PUEDE SER
- Y QUE HACEMOS
- Pagar una penalización de 75 € por viajero por llegar cuando se ha cerrado la fac…
- YO NO PAGO MÁS, QUIERO VOLAR HOY
- QUIERO PONER UNA QUEJA
- DAME EL LIBRO DE RECLAMACIONES
- No chillen que yo no puedo chillar
Nos dio unas hojas de la Junta de Andalucía donde apuntamos nuestras quejas, que seguro sirven para algo, seguro seguro.
Nos retiramos con un humor vamos que ni hora escuchando chistes de Gila lo arregla. Mi idea no darles un duro más a RyanAir, así que tuve un seguido de brillantes ideas.
La primera fue ir al sitio de alquiler de coches y mirar lo que me costaría coger un coche en Granada y devolverlo en Girona. Entre el hombre amable del alquiler y mi mujer me convencieron que en mi estado nos matábamos al llegar a Jaén.
Después empezamos la procesión por las otras compañías aereas. Nos acercamos a Iberia y la mujer empieza a bajar la persiana de la ventanilla mientras canturrea “nooo hay vueelos”. SpainAir no vuela a Girona, Vueling hace escala en Madrid y no vuela a Girona…
Me dan el telefono de RENFE y les llamo:
- Hola mira para ir a Girona
- A Gerona?
- Bueno pues a Gerona…
- Mira tienes que ir a Barcelona y después coger otro tren
- Y para ir a Barcelona?
- Pues el tren sale a las 21h y me quedan pocas plazas asi que no tardes mucho en venir a reservar
En este punto uno ya no sabe si mirar de volver o comprarse un piso en Granada. Con resignación nos acercamos a RyanAir y a la misma chica.
- Mira dame plaza para el vuelo de mañana
- Mañana a las 8?
- El primero que haya
- Entonces mañana a las 8
- Pues mañana a las 8
- Son 150 €
- Perfecto, mira tenía por aquí 150€ que no sabía que hacer con ellos.
Nos acercamos al puesto de información
- Donde podemos dormir por aquí
- Mira el hotel más cercano es el Hotel Capitulaciones en Santa Fe. – Que nombre más apropiado
Vamos a la parada de taxis y al primero le preguntó por cuanto me saldría el viaje
- Pos por unos trese euros
- Perfecto…
Vamos al hotel Capitulaciones y la habitación por una noche en tarifa de empresa nos salía a 60 €, perfecto. Todo era perfecto, había entrado en modo “vamos a tirar dinero”
Subimos a nuestra habitación, que no resultó estar nada mal y tras las llamadas de rigor poniendo voz de soy subnormal, bajamos a dar una vuelta por los alrededores del hotel.
El hotel está en un paraje más digno de “Güisqueria Lulu” que de un hotel de tres estrellas, es más fue salir y se formó una niebla que, viendo como iba el día, lo más normal es que hubiera venido un camión de seis ejes y se nos hubiera llevado por delante.
Volvimos al hotel y reservamos un taxi para el día siguiente a las 6 de la mañana.
El taxi resulto ser una Sporter, una furgoneta tipo transporte de ganado, sin taxímetro ni nada que se le pareciera que nos cobró 18 euros por el mismo trayecto que el dia anterior nos costó trece. Uno puede tener dudas, pero la gente se encarga de responderlas, tengo cara tonto.
En la linea de facturación eramos los primeros y al facturar la maleta me dice que excede del peso, apunto estuve de decirle que “es lo que dicen, las maletas se parecen a sus dueños”
- ¿Qué quiere hacer, paga un recargo o la vacía?
- ¿Cuánto es el recargo?
- Ocho euros por kilo extra – Leñe, si me hicieran eso a mí me ponía a regimen estricto.
- Paga – oí tras de mi la voz de mi mujer, que hacía un día que era la única que pensaba de los dos.
Pague mis 24 euricos y la maleta se fue en la cinta transbordadora y nos fuimos a pasar el control policial.
Tras un par de horitas de diversión en un aeropuerto donde todo lo que hay son sillas, embarcamos felices tras solo habernos dejados unos 250 euros extra porque: “se ha cerrado la facturación”.
¿Se entiende ahora mi cariño sin limites a RyanAir en general y a la chica que no podía chillar en particular?
20 diciembre 2007
Rechtsanwalt
Rechtsanwalt era un apacible pueblo de pescadores de arenque de río, habían llevando la pesca de arenque a un estado de excelencia difícilmente asumible por los pueblos vecinos, sus secaderos y los saladeros creaban un salazón que era muy cotizado en todos los mercados. El verdadero valor del pueblo eran sus ancianos, únicos conocedores de las mejores técnicas de pesca y de la cría de las mejores lombrices anilladas hembras usadas para la captura.
Un día la paz de Rechtsanwalt se vio alterada. Una avanzada del ejército astrohungaro se había instalado en su frontera, a nadie se escapaba que su intención era secuestrar a sus ancianos y llevarse con ellos toda la riqueza del pueblo junto a sus conocimientos. El miedo se apoderó de sus entrañas cuando se comenzó un rumor de la consistencia de un barril de brea comenzó a recorrer las calles. El rumor era que Buerek, un antiguo líder de los pescadores y gran conocedor de los entresijos de la aldea, se había unido al ejército enemigo tras haber pasado un tiempo obligado a pertenecer encerrado en una cueva como castigo por cortejar la hija desdentada del anciano mayor.
Pero como los problemas viajan en pequeñas turbas y nunca vienen solos, empezaron a aparecer en el poblado carteles clavados en las jambas de las puertas donde se hablaba de las bondades y de las bienaventuranzas de la que disfrutaban los pescadores astrohungaros por no hablar de los servicios que jóvenes vestales dispensaban a los ancianos secadores de arenque de río. No tardaron en aparecer vacías algunas de las casas
Todo esto hizo que Regisseur, el actual lider de los pescadores, junto con Markeitiel lider de los secaderos reunieron a los valientes rechtsanwaltianos en una asamblea extraordinaria.
Regisseur.- Todos somos conscientes del peligro que corremos, el imperio comercial está en peligro. Estamos amenzados, quieren llevarse a nuestros ancianos, quieren robarnos nuestra comida, que digo nuestra comida. ¡Quieren llevarse la comida de nuestros hijos! No podemos permitir esta afrenta, esto es la guerra…
Markeitiel.- Como primera medida para que vean que vamos en serio hemos decidido arrancar todas las jambas de las puertas, a ver donde clavan ahora sus mensajes. También hemos decidido crear unas normas de muy sencillo cumplimiento que nos evitaran males mayores. La primera de ellas es que se le arrancaran los ojos con dos cucharas sucias de salazón al que sorprenda leyendo, aunque sea de reojo, los panfletos astrohungaros. – y así siguió la lectura de las nuevas normas que infundió valor y animo como el que tenían las lombrices anilladas.
Regisseur.- Todos los hombres y niños que sean capaces de sostener un arma y blandirla por lo menos una vez (aunque después se le caiga) estarán obligados a prepararse para la guerra que se aproxima.
Se nombró a Ferdineng como encargado de entrenar al grupo de élite, que serviría de fuerza de choque en la guerra que se avecinaba. Regisseur dio instrucciones precisas de que se entrenarán en el uso de la maza. La maza era un razonamiento suficientemente contundente como para convencer a los astrohungaros de que instalarse en su frontera era una idea que debían plantearse.
Por su parte Markeitel se reunió con los ancianos del pueblo para explicarles la situación y las medidas tomadas. Cuando has dedicado toda una vida a atravesar lombrices anilladas con un hierro introduciéndoselo por el culo, la bondad y clemencia son términos que su significado queda algo difuso en la niebla de la maldad. Así que los ancianos además decidieron que lo mejor para que Ferdineng hiciera un buen trabajo era amenazarle con torturas que harían palidecer a sus amigos de la inquisición. Por su parte Markeitel se encargó de convencerlos de que tendrían que grabarlos con más impuestos que servirían para sufragar el armamento y la manutención de las tropas, en contrapartida se comprometió a organizar una justa que no solo serviría para levantar la moral de las tropas, si tenían un poco de suerte seguro que alguno salía herido y podrían disfrutar de un poco de sangre y heridas. Los ancianos estaban entusiasmados con esta idea así que aportaron diligentemente todos los eurracks que les pidieron.
Markeitel y Regisseur se reunieron con Ferdineng a las afueras del poblado tras el primer mes de entramiento con maza y le comunicaron que en una semana tendrían que hacer una justa donde sus hombres se batirían a caballo para demostrar sus avances. De nada sirvió que Ferdineng intentara explicarles que lo más cerca que sus hombres habían estado de un caballo era cuando se escapo un burro en el pueblo y le rompió una pierna de una coz a Danielex.
Durante esa semana Markeitel se encargó de comprar las armaduras y blasones que engalanarían los caballos, Por su parte Ferdineng tuvo que hacer un caballo de paja y explicarles a sus hombres que un caballo era como el burro aquel, pero que las coces dolían más y que no era una buena cosa intentar dirigirlo cogiéndolo de las orejas.
Cuando faltaba un día para la justa, tímidamente Smilingsun, tesorera del poblado, le comunicó a Markeitel que apenas quedaba eurracks de los recaudados a los ancianos y nadie había caído en que no habían caballos en el poblado. Rápidamente partieron hacia uno de los pueblos vecinos con los eurracks que todavía quedaban en la bolsa comunal, y tras una larga negociación llegaron a la conclusión que no podrían comprar más que una yegua menopáusica y diez ponies ya mayores.
El día de la justa llegó. Intentaron engalanar a la vieja yegua con una de las armaduras de plata que habían comprado pero a la pobre le temblaban los cuartos traseros así que desecharon la idea, la cubrieron con un blasón que lejos de darle dignidad le sentaba como si fuera una mortaja. Ni siquiera se intentó ponerles la armadura a los ponies y hubo que recortar los blasones para que no arrastraran. Cuando los hombres de Ferdineng se montaron en los ponies tuvieron que encoger las piernas para que no arrastraran y hubo alguno que tuvo que ponerse detrás del pony para ayudarle a caminar empujándole por el culo.
El día de la justa acabó con uno de los hombres de Ferdineng en la casa de curas al caerse de la yegua cuando esta dio un respingo cuando se le enrampó la pata delantera derecha. Uno de los ponies tuvo que ser sacado en volandas al tropezarse con un montículo de arena que nadie advirtió.
Los ancianos estaban indignados, Markeitel tuvo que reunirse con Ferdineng y airado le comunió que había perdido la confianza del consejo de sabios, se le obligaba al exilio y sería objeto de ostracismo público, en su lugar se colocaría al encargado de la compra de los blasones y armaduras que era lo que más había lucido en el día de la justa. Desde aquel día Ferdineng huyó al exilio y aún hoy cuentan los bardos que logró formar una familia y que es feliz.
Chaleseech sería el encargado de formar a la tropa de élite, algunos de sus hombres comenzaron a añorar los días en que su única preocupación era ir al rio y pescar arenques por lo que algunos de ellos comenzaron a mirar si podían emigrar a la tierra donde se había establecido Ferdineng y volver a sus antiguas ocupaciones. Por cada soldado que desertaba se conseguía alistar uno nuevo.
Chaleseech enseguida se congració con los favores de Markeitel con sus duros métodos de entrenamiento. Aprovechando que ya llevaban prácticamente 10 lunas nuevas entrenando con la maza decidió que la maza era un arma innoble y a partir de ahora utilizarían las dagas florentinas. Markeitel por su parte volvió a juntar a la asamblea de ancianos y les exigió que volvieron a aportar más tributos con los que comprar las dagas florentinas.
Chaleseech era implacable en sus entrenamientos. No era extraño que la noche cerrada sorprendiera a sus soldados, que aceptaban esta nueva forma de entrenar con la animo que acepta un buey que le aguijoneen el culo.
Llegó el día de la batalla. La disposición para la batalla era la siguiente, en primera fila estaba la yegua, que había empeorado tanto en su estado de salud que sólo podía soportar el peso del blasón, así que su jinete estaba de pie al lado suyo con un saco de vendas y árnica por si la yegua, a la que ya le había cogido cariño, sufría algún percance.
En segunda fila estaban 8 hombres de pie a horcajadas y entre sus piernas estaban los ponies, algunos resollaban descontroladamente debido a los problemas respiratorios que habían sufrido al vivir en un pueblo con unos niveles muy altos de humedad. Tras ellos había un ultimo pony, el más joven de ellos, qué nadie se atrevía montar porque coceaba y mordía a partes iguales, y la altura del pony era tal que si mordía a la altura de su boca es posible que alguno de los soldados tuviera que plantearse la adopción como método de perpetuar su familia. Las dagas no se pudieron comprar porque Markeitel invirtió el presupuesto en la compra de blusones con los blasones familiares de cada uno en el pecho y el nombre en la espalda. A cada soldado se le amenazó con convertir su casa en un excusado público si no conseguían expulsar a los astrohungaros de la explanada. La principal motivación para ganar esa guerra era acabar con las jornadas de entramiento que habían tenido los dos ultimos meses.
Avanzaron con toda la dignidad que puede dar esa grotesca cuadrilla. Cuando los astrohungaros llegaron a verlos les fue muy difícil mantener el orden entre sus filas. Cuando unos doscientos metros separaban a los dos ejercitos a la yegua le dio un engarrotamiento en un cuarto trasero que hizo que la pata se estirara de forma descontrolada hacia atrás con tan mala pata que coceo al jinete del pony que iba justo detrás El pony indomable se asustó con lo que mordió el culo de uno de los ponies resolladotes, que al verse sorprendido por este terrible bocado se lanzó en loca carrera. De nada sirvieron los puñetazos que le propinaba el jinete, el pequeño pony no podía oir nada más que sus resuellos mientras adelantaba a toda la comitiva y avanzaba contra el ejercito rival que se lo miraba risueño.
El pequeño pony corrió mas que en toda su larga existencia pero las limitaciones físicas reclamaron un cierto protagonismo e hicieron presencia a falta de una decena de metros que llegar a las hordas astrohungaras las fuerzas abandonaron al pequeño corcel que cayó fulminado lanzando a su jinete a los pies de los caballos enemigos. El resto de ponies encontraron en que invertir su tiempo al ver unas hierbas que según pensaron no podían dejar escapar así que se desviaron a ver si eran tan buenas como parecían.
Los astrohungaros no se sostenían sobre sus monturas así que decidieron abandonar la explanada y retirarse a sus casas a contárselo a sus hijos y ver si sería posible traer la familia a la próxima batalla.
Chaleseech fue felicitado por haber expulsado a los astrohungaros, se imponía una buena fiesta de conmemoración de este gran día. Como se había invertido todo el esfuerzo del pueblo en la preparación para esta gran batalla Markeitel tuvo que ir a los ancianos a exigirles un nuevo tributo con el que ir a comprar salazón al pueblo vecino, que a su vez tuvo que ir a comprarselo a los astrohungaros que habían conseguido un nivel más que aceptable en el proceso de salazón. Cuando los ancianos vieron esto mandaron emisarios a Buerek para negociar unas buenas casas bien surtidas de vestales en territorio astrohungaro.
Al verse abandonado por una gran parte de sus ancianos Markeitel echo toda la culpa a Regisseur por lo poco afortunado de su eleccion en la formación de la tropa de élite y tras una pequeña humillación pública lo mandó al exilio.
Por su parte Markeitel se asoció con Kiderreich un oscuro personaje surgido de las entrañas de la parte más radical de la asamblea de ancianos y decidieron montar el pueblo en caravanas, desprenderse de las mujeres y los niños y llevarse con ellos a los que más lucieran los blusones que se habían mandado hacer en Italia.
Esta caravana de hombres elegantes partió lejos del río y de la frontera a un sitio donde pudieran reemprender la pesca y salazón del arenque de río. Nadie cayó que si no hay río no hay arenques, así que tuvieron que improvisar el salazón de la ardilla voladora que nunca acabó de triunfar.
Esta ha sido la real historia del pueblo que un día dominó el salazón de arenque de río que ocupó esta zona donde ahora campan a sus anchas los conejos y los lunnies.
PS.
Es posible que pocos entiendan este escrito, tampoco puedo dar muchas explicaciones.
Este post va dedicado para el campeón mundial de Scatergories.
13 diciembre 2007
Herido de guerra
Mira que yo soy de lo más convencional, que voy a las cadenas de peluquerías que habitan en los centros comerciales, no llevo mechas y voy camino de que en mis entradas se planteen poner fronteras y aduanas. Normalmente cortarme el pelo a mi no les lleva más de veinte minutos, pero no, ayer estuve una hora.
La peluquería en cuestión es una de la cadena de Marco Aldany y como siempre nada más llegar tienes que apuntarte.
- Buenas, para cortarme el pelo
- Si porque para pegártelo es a partir de las 10 – oigo una voz tras de mi. Era un hombre ya mayor que estaba intentando ligarse a todas las peluqueras, que no eran pocas. Ellas le correspondían con las más absoluta indeferencia.
- Tienes tres delante de ti – me dice la que apunta
- Vale
- ¿Te apunto?
- ¿Cuánto tiempo tengo que esperar más o menos?
- Eso no te lo puedo decir.- esto me lo dijo como si le hubiera preguntado si iba a ser feliz en mi matrimonio, no se si no podía decírmelo o no sabia como calcularlo.
El caso es que me siento a esperar y en una media hora me llaman y me sientan en un butacón, me dan dos revistas para leer que me dieron mal rollo, la primera era “Belleza y Salud” o algo así y el tema de portada era “Como perder esos kilos que tanto te afean” y la segunda era algo así como “Pelos” y el tema de portada creo recordar “Como hacer que por lo menos tu pelo luzca”. Estuve por girarme y decirle a la chica si quería decirme algo, que lo dijera claramente.
Viene un chico y aquí empieza las rarezas de verdad
- Perfecto – El chico se presentó así
- Hola.
- ¿Te importa cambiarte de sitio?
- ¿Dónde? – Donde quiera
- En esta silla – y me señala una en la esquina, donde la oscuridad pudiera cubrir lo que tenía pensado hacerme, al sentarme soltó otro “perfecto”
- ¿Qué te hago?
- Pues mira yo normalmente llevo el pelo bastante corto
- Perfecto
- … hacia delante …
- Perfecto
- Y por arriba un poco más largo y despeinado
- Perfecto ¿Hace tiempo que no te cortas verdad? – He de decir que en ese momento tenía el peinado de Georgi Dann
- Si ya me hacia falta – Mr. Observador
El hombre comienza a cortar, me mete la trasquiladora y no se como la mete pero se le atasca y me pega un tirón de pelos que me hace saltar un par de lagrimones. Después llegó el momento de afeitar patillas y nuca. Saca la navaja y con una destreza que ni Dartacan (el perro) me mete un viaje en la oreja.
- Uy te dañe la oreja
- …
- Espérate un segundo que voy a buscar algo para que no cortar la hemorragia
Desgraciado, este me había cortado la oreja. Vamos que en un combate a primera sangre le dan el triunfo fijo. Al momento empiezo a notar como la sangre comienza a resbalar por detrás de la oreja y aquí cometí un fallo. Yo soy muy aprensivo con la sangre, sobre todo si sale por alguno de mis orificios, ya sea de los que venían de serie o de alguno de nueva creación. Me giré para verme la oreja y me entro la flojera, era una gota, solo una gota, pero aventurera porque ya iba por el cuello y bajando. Vino el peluquero degollador y me echó alcohol sin medida, vamos que si hubiera sido agua oxigenada ahora sería rubio, y me hizo que me tapara con un algodón.
Ahora tocaba afeitar la nuca, yo estaba al punto de coger el Síndrome de Estocolmo, así que obedecía todo como si fueran mi padre.
- Mantén el cuello recto
- Vale – y es decir esto y empieza a presionar con el pulgar y el índice en la nuca, en la base del cráneo con fuerza y me inclina la cabeza
- Mantén la cabeza recta, vale
- Vale – y vuelta con los empujoncitos
- No inclines la cabeza
- Es que no la muevo yo – si después de cortarme la oreja lo que menos ganas tenía era de oponer resistencia con su navaja en mi cuello
- A que te empujo yo… es verdad… Perfecto
Esperaba cortarme más el pelo pero no me atreví a que me retocara, sólo quería salir de allí lo antes posible.
10 diciembre 2007
Mas chapuzas informáticas
Algo de esto ya conté hace un tiempo, pero de aventuras de aquella epoca hay para aburrir a las piedras. Ahora viene un par de historietas en plan abuelo cebolleta.
Un día me mandaron a reparar una impresora que hacía el tonto en una oficina. Mi experiencia hasta el momento con las impresoras era de lo más cordial. Yo les pedía imprimir y ellas me daban hojas con dibujitos en una cara. Ahora tenía que ir a “reparar” una. La impresora en cuestión era una HP Laserjet 4L creo o algún modelo anterior. Aprendí varias cosas, por ejemplo el fusor quema. Yo estaba en “modo experto” en impresoras, fue tocar el fusor que estaría a la temperatura en que se convierten las vigas en una infusión de hierro y sentir unas ganas inmensas de gritar y maldecir, por el contrario tuve que poner cara de “esta es una prueba que hago siempre para ver si calienta bien, si me hace salir ampollas en los dedos es que va perfecto.”
También había visto que algunos cogían el toner y lo sacudían enérgicamente de un lado a otro. De aquella me daba igual que fuera para distribuir el polvo del toner o como maraca de un ritual. Nadie me había dicho que ese toner era rellenado. Cogí el toner fuertemente con las dos manos. Llevé las manos hacia el lado derecho. Concentré toda mi fuerza en mis manos y lo sacudí hacia el lado izquierdo. A partir de ahora hay que leerlo todo en cámara lenta: La secretaria me mira. A medio recorrido del toner se salta el tapón que se uso para rellenarlo. La secretaria abre más los ojos mientras balbucea algo. En un mundo sin inercia hubiera podido parar mis brazos pero este no es ese mundo. Cuando mis manos llegaron al punto máximo de recorrido hacia la izquierda, que coincidía con un punto muy próximo a la cara de la secretaria, de dentro del toner se oyó la canción de “Libertad, libertad, sin miedo libertad” y el polvo salió despedido por el hueco que anteriormente estaba tapado. A partir de aquí todo volvió a su velocidad normal, secretaria, mesa, moqueta y yo parecíamos sacados de una mina de carbón. La secretaría seguía balbuceando lo que a ella le hubiera gustado que fueran insultos pero sonaba más como salmodias en tibetano.
Me disculpe, recogí el toner que pude, mi empresa les regaló un toner nuevo y a mi me enseñaron a agitar toneres con la gracia de la Vieja Troba Santiaguera.
En otro cliente me mandaron a reparar un teclado. Ahora se que hay teclados de membrana (los malos) y mecánicos (los que pesan dos kilos). Pues allá que me fui yo, con mi ignorancia por bandera. Mi idea era desmontar el teclado, mirar fijamente lo que hubiera dentro hasta el punto de avergonzar a la pieza que estuviera fallando y volverlo a montar. Llegué a la mesa con el teclado averiado, la chica se levantó y se puso detrás mío (si alguna vez van a repararos el ordenador no os quedéis detrás, mete un pelín de presión). Cogí el teclado, que pesaba bastante, le di la vuelta y saque todos los tornillitos que tenía en la parte trasera. Aquí es donde saber si un teclado es mecánico o de membrana tiene una importancia fundamental. Un teclado de membrana tiene como una capa de goma que apretan las teclas al pulsar, pero en un teclado mecánico cada tecla tiene su muelle y pequeño mecanismo. Al darle la vuelta a ese teclado mecánico había conseguido que todas las teclas estuvieran como apretadas (en este momento había unos cien muellecitos encogidos) al sacar la tapa, los cien muellecitos soltaron un suspiro de alivio y soltaron toda la tensión acumulada. Era como un geiser de teclas, muelles y piezas varias. En un momento piensas dos cosas: 1. ¿Como le explico esto a todos los que han visto esta explosión de luz y color? 2. ¿Cómo vuelvo a montar yo todo esto?
Me giré con la mejor cara de niño bueno que pude poner, vamos que me faltó solo poner los ojos vidriosos en plan manga y sin decir mucho más me tiré al suelo a recoger muelles y teclas. Cuando recogí todo lo que vi me di cuenta de algo importante, no recordaba la disposición de las teclas. Colorado de vergüenza tuve que ir a pedir otro teclado para ponerlas en el mismo orden, en estos casos se aprecia muy poco la originalidad y la creatividad.
Alguna que otra historia recuerdo, pero mejor otro día que si no, no volvéis.
29 noviembre 2007
Si galleteas no conduzcas
conduce con precaución. Es tu responsabilidad.
Yo se porque me lo digo.
Cierto verano íbamos en coche camino a Navarra, tierra de vinos y cogollos. Antes de salir habíamos pasado por un Lidl para prepararnos sicológicamente para el viaje. Compramos una bolsa de galletas surtidas de las que el 75% es la misma galleta repetida (suele suceder que es la mas sosa del paquete).
Al ir pasando las horas el hambre empezó a manifestarse en mi interior en forma de molestia que creciendo se convirtió en una sensación del todo desagradable. Mi mujer galletas en mano me ofreció una galletita de barquillo cubierta de chocolate. Como yo soy un conductor aplicado fui a cogerla sin desviar la vista de la carretera y si frontalmente tengo una vista privilegiada, elfo me llaman, por el rabillo del ojo es para echar cohetes. Calculé mal las coordenadas de la galleta y la velocidad a la que se acercaba, en un movimiento imprudente mi mano colisionó con la galleta y en mitad del atestado la galleta saltó de entre los dedos de mi mujer y describiendo una parábola en cámara lenta la galleta acabó rodando bajo mi asiento.
Teníamos una bolsa de unos tres quilos de galletas, pero las relaciones más complicadas siempre son las más deseadas, así que lo mismo se me olvidó que estaba conduciendo y me lancé por la galleta que estaba a punto de perder. Me agaché a por la galleta y en ese momento de la nada vino un aparejador de obras, un equipo de albañiles y varios camiones de fomento. Cambiaron la carretera y pusieron una curva donde antes solo había una recta. Tuve tiempo suficiente para levantar la cabeza y apreciar en toda su grandeza como tomaba la culpa como Hamilton entrando en boxes. Hice un recto (no es que hiciera un culo, sino que no hice la curva) me pasee el suficiente rato por arcen, tierra, monte (en este orden) como para poder oír como reventaba la rueda.
¿Soy yo solo o cuando me voy para dos días parece que me vaya a mudar de casa, pero llevándome hasta los sanitarios? Pues imaginad como iba para pasar diez días comiendo cogollos.
El que diseño donde poner las ruedas de recambio era alguien que, primero, no tenía pensado cambiar una nunca, y segundo destilaba mala leche por todos sus poros. En mi Golfito Gti la rueda estaba escondida bajo un falso suelo en el maletero. Mi mujer estaba muda, supongo que el pase de sus diapositivas estaba pasando más despacio que el mío. Yo había visto las diapositivas de mi vida, de lo que podría haber sido, había hecho un comentario de texto y analizado las frases sintácticamente.
Al bajar del coche caminaba con la firmeza de un flan de gelatina que ha estado poco tiempo en la nevera. Fue dar dos pasos y como si fuera Aquiles contra los dioses, el cielo se nubló y rompió a llover. Aquí ya fui irreprimible, todo yo era una maldición contra el mundo. Saqué todo del maletero, ya había costado meterlo ahora para sacarlo lo estaba haciendo con la delicadeza de La Masa atravesando paredes.
Saqué la rueda, unos tubos, los antirrobos de las tuercas (en mi barrio hay que ponerle antirrobo hasta a las pegatinas del burro) y un hierro doblado que ponía que era el gato. No se si era la lluvia, los nervios, la mala leche o la conjunción de planetas que montar el gato en ese momento se me antojaba como hacer el cubo de rubik con los pies.
Aflojé las tuercas de la rueda, conseguí montar el gato y levanté el coche. Acabé de sacar las tuercas, cogí la rueda con mis fuertes manos y tiré de ella. Oí como se rasgaba algo, podía ser mi pantalón, mis lumbares, alguna otra parte de mi cuerpo.
La rueda debía tener alguna otra tuerca escondida que la mantenía unida al eje. Estuve buscando un rato sin mucho éxito. Entonces lo achaqué que lo mismo no había estirado suficientemente fuerte (cosa que no era de extrañar), así que respiré hondo, aguanté la respiración, me afiancé los pies en el suelo y tire la rueda con todas mis fuerzas. Y se salió, se salió una clavícula y parte del omoplato. En este momento el nivel de frustración y cabreo que me hubieran podido acribillar a tiros y no me habría enterado hasta que hubiera resbalado en mi propia sangre.
Decidí llamar a la compañía de seguros y lo tipico:
- Hola mira que he reventado una rueda y … no…. soy … capaz de … cambiarla… - cada vez más bajito
- Perdone
- QUE HE REVENTADO Y NO PUEDO CAMBIAR LA RUEDA
- Digáme donde se encuentra
- En la carretera de Zaragoza a Navarra
- El numero
- Es la NA-235
- No me viene la NA-235
- Estoy delante de un tocón que pone NA-235
- Me viene que la NA es la que va de Huelva a Granada
- … Seguro NA son las siglas de Granada, es que son unos cachondos estos de trafico – Busque busque que seguro que le viene
- Si mire ahora sale, ahora le mando un mecanico con grua.
- Que sea fuerte
- Perdone
- Que gracia
Como la de compañía no está bajo la lluvia, con el equipaje sobre el barro con la impotencia de ver que hay una rueda sin sujeción aparente que no se quiere mover, prisa no tiene. Mientras esperaba paró una furgoneta lila con flores en los lados y tablas de surf en el techo. Por un momento llegué a pensar que había viajado en el tiempo. Cuando se bajó el hippy 1 estuve tentado de saludar diciendo “paz” mientras hacia la V con los dedos índice y corazón. Me preguntó si necesitaba ayuda, pero como yo he visto muchas películas de asesinos mata jóvenes que van en furgonetas lilas con flores en los lados le dije que no se preocupara que en un momento vendría el mecánico de la compañía.
Al cabo de un rato se paro un Land Rover de la Guardia Civí. Se bajaron dos hombres de verde y barrigas prominentes, ambos con bigote. Vamos que si me llega a decir eso de “se sienten …” yo me lo creo e iniciamos un golpe de estado desde la tierra de los cogollos.
- ¿Que te ha pasado chavá?
- Mira que me he salido y he reventado
- No irías muy fuerte
- Nooooo – En esto que me fijo en el lateral y estaba todo verde con ramas y resto de césped – aunque lo parezca en realidad no iba a mas de 60.
- Y por que no cambias la rueda
- Por… por… porque no soy capaz de cambiarla. – Ale ya lo he dicho
- Venga vamos a ayudarte
Los dos buenos hombres empezaron a pegarle meneos a la rueda. Hubo momento en que dudaba si querían cambiarla o volcar el coche. Al cabo de una media hora el bigote 1 me dice.
- Esa rueda no esta bien. No se puede quitar
- No sabe usted lo que esto me tranquiliza
- ¿El qué? ¿Saber que no se puede quitar?
- No, el ver que ustedes tampoco la pueden quitar.
En esto y cuando solo hacía como una hora y media que estabamos bajo la lluvia llegó el de la compañía.
- A ver esa rueda
- Hola
- Y la rueda
- Bajo el coche
Levanto un poco más el coche, hizo un timido intento de sacar la rueda. Yo miraba como quien ha puesto una trampa y esta esperando que caiga el pobre infeliz. Tras el intento da un paso atrás y le mete una coz a la rueda que hubiera hecho que un burro le pidiera clases para perfeccionar sus coces.
Del meneo que le dio tembló el coche, temblé yo, creo que la tierra varió un poco la orbita y la rueda tuvo un momento de indecisión y al final cayó al suelo. En los siguiente noventa segundos tenía la rueda de repuesto montada.
Por esto mismo os aconsejo a todos: No os agachéis a buscar galletas aventureras mientras conducís, las carreteras son traicioneras. Además por muy cara que sea una galleta un par de ruedas nuevas (porque nunca te cambian una sola, siempre es en numero par) sale bastante más caro.
21 noviembre 2007
Dulces sueños
Soy sonámbulo, bueno soy un sonámbulo vago, porque andar, lo que se dice andar solo lo hice una vez, lo que más hago es tener conversaciones fluidas y del todo incoherentes y ponerme en posiciones extrañas, sigo hablando de dormir.
Por ejemplo he tenido relaciones complicadas con mis despertadores. No deja de ser un problema cuando aprendí a apagar el despertador estando dormido. Me cambié de despertador, más que nada para ver si representaba algún desafío intelectual para mi subconsciente si era capaz de aprender como apagarlo. El nuevo despertador tenía una pestaña que si apretabas una vez se activaba la alarma y si apretabas una segunda vez se quitaba. A este despertador le encontré una utilidad mucho más graciosa, sobretodo para mi mujer, me semiincorporé y con el despertador en mis manos empecé a darle a la pestañita sin parar, tras unos momentos de clic-clac-clic-clac- clic-clac-clic-clac mi mujer me lo quitó de las manos sin apreciar el juego que se había inventado mi subconsciente.
Mantuve este despertador un tiempo, pero lo mantuve lo suficientemente lejos como para no poder cogerlo. Un problema vino una noche de esas en que te desorientas. Nuestra cabeza es muy rara y de tanto en tanto te despiertas en mitad de la noche con la certeza de que han cambiado los muebles, la puerta y las ventanas de sitio. Pues una de esas noches me despertó el engendró con campanas del demonio y en mi desorientación apagué a mi mujer, esto se hace dándole una manotazo en toda la cabeza (no se puede considerar maltrato porque no era yo, era mi desorientación), una vez más mi mujer no supo apreciar en toda su grandeza el problema de desorientación y me hizo saber que no volviera a darle manotazos en la cabeza mientras dormía porque era del todo molesto.
Tras estos dos episodios el despertador desapareció, he de entender que mi mujer le invitó a abandonar la academia, aunque no volvimos ha hablar de él, como si nunca hubiera existido.
Pero los despertadores no son mis únicos enemigos nocturnos, el peor soy yo mismo. Cierto día mi mujer se levantó al baño y mi subconsciente tomó posesión de mi cuerpo, lo levantó, le hizo correr hasta la puerta del lavabo y quedarse de pie como un pasmarote. Cuando mi mujer salió del lavabo, según cuentas testimonios presénciales, se asustó ligeramente y las transcripciones de las conversaciones de ese momento son las siguientes:
- ¿QUE HACES EN LA PUERTA DEL LAVABO?
- Nnnnnnnno mmm... seeee.. teeeeeengo sueño
- Vamos a la cama
- Es que teeeengo tanto sueño
- Pues no te levantes leñe que un día de estos me matas de un susto
- Que sueeeeeeeño
Claro yo no recuerdo nada, pero es lo que tiene el subconsciente.
Otro día decidí que la almohada no era suficientemente comoda así que coloqué la cabeza sobre la mesita de noche. ¡Que pasa! Hay gente que deja los dientes y yo también, solo que los dejé con envoltorio. Una vez más no fue de forma consciente, fue el subconsciente que en mi caso es un cachondo. Cuando me vio mi mujer, que ya está curada de espantos, se levantó me cogió la cabeza, que todavía seguía unida al cuerpo, y me la colocó sobre la almohada. Al día siguiente me quejaba yo de dolor de cervicales. Ya de pequeño me pasó algo parecido. Yo me movía mucho en la cama. Dormía en una cama nido de esas, y no porque estuviera echa de paja y plumas. Bajo mi cama tenía dos grandes cajones con los juguetes. Cada noche yo tenía que separar la cama de la pared. En un movimiento digno de Houdini hice un quiebro y me caí dentro del cajón cayendo por el agujero que quedaba entre la cama y la pared, pero seguí durmiendo placidamente sobre una caja de tente. Al despertar creía haber ido al cielo de los niños buenos, todo rodeado de juguetes, el susto se lo llevó mi madre cuando al abrir el cajón le salió un niño (no me consta que se plantearan guardarme en el cajón todas las noches)
Ahora me quejo de que me levantó cansado y la verdad… no se de que me quejo.
03 noviembre 2007
Mantengase fuera del alcance de los niños
El caso es que hace poco pudimos ir con unas parejas de amigos que ya han cumplido su labor con la sociedad aportando pequeños diablillos.
Lo primero que llama la atención es la capacidad de los niños para escurrirse, es como pescar anguilas con las manos desnudas. Tu llevas un niño de 3 o 4 años en brazos, el tio ve el suelo y a otros congeneres bajitos y empieza a patear, empujar, se nota que no piensan demasiado. Si pensaran se darían cuenta de que están a una altura que les dobla la suya propia, si a mi me levantan del suelo 4 metros tú no te preocupes que ya me cuidaré yo mucho de facilitarle al que me cogiera el que me tuviera no vaya a ser que me suelte. Pero ellos no, desafiando la muerte se tiran de cabeza contra las piedras la suerte que tienen es que las piedras se apartan, los niños son pequeños Atilas, allí por donde pasan no vuelve a crecer la hierba, ni vuelven a aparecer los perros, ni vuelven a estar las paredes blancas.
He de decir que normalmente yo no cojo un niño en brazos salvo que se haya caido y haya de devolverlo a la posición vertical para que siga corriendo. No los cojo embrazos porque no sé. Yo necesito que las cosas tengan asas, mangos, o algo parecido para izarlos, y los niños no traen nada de eso, es más tu los coges de los brazos y aparece alguien que te dice: "NOOOO de los brazos no que los tiene ternitos" como si tuviera pensado comerselos y tu se los fueras a estropear.
Además cuando te juntas con un amigo que tenga nenes te das cuenta de que mantener la amistad va a costar un rato, porque hablar con ellos es todo un desafío al intelecto, vamos que leer a Purcel es más sencillo. Tu hablas con un amigo con niños y la conversación va mas o menos así:
- Bueno y ¿que tal te va la faena? ¿Todavia sigues en la empresa aquella de metales?
- Si, la verdad es que NO CORRAS, VEN AQUI...
- ...
- Ah si los metales, los metales NO TE LO COMAS
- ... no suelo comerlos
- SUELTALO el trabajo bien. VEN AQUI... A LA UNA... A LAS DOS... y ¿tú que tal?
- Bueno pues ahora trabajo de sicario para un cartel colombiano de narcos, esta mañana mismo he tenido que matar a uno - le puedes contar lo que quieras que la respuesta siempre será.
- Que bien, aprovecha ahora que no tienes hijos.
Estar con tantos niños me hizo pensar cuando mi sobrino era pequeñin. Cuando lo conocí no era mi sobrino todavía, es el sobrino de mi mujer. Pero bueno el caso es que fui viviendo las etapas más curiosas de los niños como el "del porqué". Tu lo llevabas en tren y salía la voz de "Proxima parada Maçanet-Maçanas" y el comenzaba el interrogatorio de la inquisición "¿Que es esa voz?¿Como sabe la estacion que viene?¿Va sentada delante?¿Como se llama la mujer?" y acabas contandole que la señora se llama María, felizmente casada con el conductor del tren y con tres hijos que eran los revisores.
Aunque lo mejor era la discreccion que tenía, tu te lo llevabas a comprar ropa y se quedaba de pie delante de la dependienta (especialmente si tenía el pelo rizado) y mirandola fijamente le decía:
- Eres muy guapa, ¿quieres casarte conmigo? ¿Quieres ser mi novia? ¿A que es guapa? - y me miraba él, me miraba la chica sabiendose guapa y yo me ponía como una farolillo de feria.
- Sisisisisi, vamos a la sección donde despachen hombres.
Una cosa curiosa es la la manía de catador compulsivo que tenía, tu le dabas algo de comer y en vez de llevarselo a la boca se amorraba para poderlo oler. Si el olor no le convencía, nada que te lo comieras tu si te hacía gracia. Pero si iba por la calle y pasaba alguien con colonia alla que se iba a olerlo, era como el del perfume, eso si sin matar a nadie.
Interesante era verlo cual pastillero de discoteca bailando el "Ettati Ettano" (Extasi Extano) culpa de su tia que le introdujo en senderos de la maquina y ya cuando has bailado el Ettati Ettano ya era capaz de bailar hasta la musica del telediario.
Viendo todo esto todavía me sorprendo que haya gente que me pregunte porqué todavía no tengo churumbeles, ahora ya podré darles la direccion del blog
24 octubre 2007
Los kevines
Estoy seguro que alguno pensara: “no son kevines, son richals”. Eso es cierto en parte, los richals crecieron y se casaran con una generación anterior de jennys y fruto de su amor nacieron los kevines.
Si uno tiene la oportunidad, como en mi caso, de poder ver en libertad a manadas de kevines y jennys se da cuenta de que estamos hablando de una especie de homínido diferentes. Algunos han sido puestos en cautividad y solo se pueden ver en pases de fin de semana, permisos especiales o en caso de que seas una jenny en permisos vis a vis. Aunque estoy convencido de que los kevines están cortados a patrón y las mismas características se repiten en un
lugar tras otro de la geografía de la península, hay características que desarrollan para adaptarse a su ambiente. Por esto mismo yo hablaré de los que se pueden observar en mi barrio.
Los kevines son gregarios, esto quiere decir que viven por y para
habitan en los peldaños de entrada a los bares, nadie se molestó en explicarles que el bar es desde la puerta hasta la barra así que ellos normalmente se sientan en los peldaños de entrada y hablan (siendo generosos se podría decir que los sonidos que emiten es hablar). Normalmente un kevin independientemente de la época del año va a pecho descubierto mostrando unas cadenas de oro que bien podrían servir para como correas para elefantes. Colgando de las cadenas
podemos encontrar cabezas de Cristos redentores sangrantes, medios corazones a escala 1:1 con un corazón normal, una K inmensa (K de Kevin) y no pocas veces están estas tres cosas juntas.
Ahora me surge la duda, cuando las jennys y los kevines tengan descendencia ¿Qué serán? Estoy casi convencido de que si son hembras posiblemente se trate de una nueva generación de jennys pero y ¿en el caso de ellos? Sólo el tiempo o algún lector me sacará de dudas.
PS.: Pido mil disculpas a los Kevin y Jennifer que por las carambolas del destino, el devenir del tiempo y el gusto de sus padres tengan estos nombres y no sean como he descrito en estas dos ultimas entradas.